El género survivors-like atraviesa uno de sus momentos más prolíficos. Cada semana aparecen nuevas variaciones sobre la misma idea: resistir oleadas, acumular mejoras y caer —inevitablemente— ante el exceso. Sin embargo, como viene señalando Kotaku en sus análisis sobre la saturación del formato, el verdadero desafío ya no está en sumar enemigos o efectos visuales, sino en repensar qué significa sobrevivir.