La ciudad romana de Arva busca que la historia la desentierre

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A escasos kilómetros del centro de Alcolea del Río y a unos 53 kilómetros de distancia de Sevilla capital se encuentra la antigua ciudad romana de Arva , que tiene sus orígenes prerromanos hacia el siglo VII antes de Cristo y que alcanzó su esplendor en las siguientes centurias hasta que cayó en decadencia hacia el siglo II o III después de Cristo. Se trataba de un antiguo enclave industrial muy famoso en su tiempo, ya que en sus hornos se fabricaron ánforas de aceite para la Bética. De hecho, el monte Testaccio de Roma está formado por ánforas béticas por lo menos en un 85 por ciento. Dado que este yacimiento está en perfectas condiciones, porque no se construyeron encima otras ciudades modernas en siglos posteriores, el Ayuntamiento de la localidad pretende poner en marcha una serie de excavaciones que se realizarían con distintas universidades, además de la creación de un centro de interpretación para los futuros visitantes. Para ello se firmó hace unos años el borrador de un convenio entre el Consistorio de Alcolea y la Consejería de Cultura. Ahora sólo queda que la Junta de Andalucía, titular de este espacio declarado Bien de Interés Cultural (BIC), dé luz verde para que el Ayuntamiento pueda hacer uso de este enclave, dándole así una nueva vida que reactivaría la economía de este municipio sevillano a través del turismo. El alcalde de Alcolea del Río, José Raimundo López González , destaca a ABC la gran importancia que tiene este proyecto para dicha localidad, sobre todo para reactivar la economía y para darle un revulsivo turístico a la zona. Además, se crearían nuevos puestos de trabajo en una población que ha vivido de la agricultura en las últimas décadas. «La inversión global en patrimonio en nuestro municipio, si incluimos el futuro centro de interpretación del yacimiento, los trabajos que estamos haciendo con un estudio de investigación con espeleólogos y lo que podríamos invertir en el propio yacimiento, alcanza la cantidad de unos 400.000 euros en un plazo de dos años», comenta López González. Además, el regidor señala que la antigua ciudad romana se encuentra a pie de carretera, junto a la A-436, en dirección a Lora del Río, por lo cual el acceso de los visitantes al yacimiento sería muy fácil. Para López González, es fundamental que la Consejería de Cultura dé el paso. «Desde un primer momento nos están dando muchas facilidades. Nosotros hicimos el borrador del convenio con la Junta y ahora ellos lo están adaptando. La delegada territorial de Turismo, Cultura y Deporte en Sevilla, Carmen Ortiz , está muy interesada en el yacimiento y ha venido a verlo», señala el regidor Si los plazos se cumplen y Cultura aprobara este año el convenio, «el Ayuntamiento ya sabría qué tareas desempeñaría directamente en el yacimiento». «Lo ideal sería —prosigue el alcalde— que nosotros pudiéramos firmar a su vez un convenio con distintas universidades para que estas hicieran excavaciones, porque ya hay varias de ellas interesadas, tanto nacionales como internacionales. Así, vendrían arqueólogos en formación y equipos de investigación». Además, ya se ha empezado la construcción del centro de interpretación en el propio municipio de Alcolea y se espera que el edificio esté completamente terminado en sus tres plantas a finales de 2027. José Remesal es catedrático emérito de Historia Antigua de la Universidad de Barcelona y miembro de número de la Real Academia de la Historia. Además, es coordinador del proyecto. Este profesor se ha especializado en el estudio de la producción y el comercio del aceite bético en la época romana, siendo el director de las excavaciones del monte Testaccio de Roma. Remesal insiste en la importancia que tiene Arva, pues «es la única ciudad romana en el valle del Guadalquivir a orillas del río que no tiene encima una ciudad moderna». Asimismo, asegura que «Alcolea es un pueblo pequeño y agrícola, y la manera de revitalizarlo sería con la apertura al público de este yacimiento y con un centro de interpretación que atrajera a los turistas. Además, este permitiría poner en contacto a esta antigua ciudad romana con la Sierra Norte y con el yacimiento romano de Munigua (Mulva). Eso facilitaría el turismo y el desarrollo social de esta zona», insiste. Dice también este catedrático —gran conocedor del yacimiento tras haber realizado en el pasado excavaciones— que «hacer un museo es muy caro, pero un centro de interpretación se puede resolver con paneles, vídeos, restos modernos, etc. Este centro estaría dedicado a explicar las técnicas y procedimientos que se usan en arqueología para explicar la historia. Eso atraería a la gente para contarles cómo se puede estudiar hoy en día una ciudad romana y qué técnicas se usan para el conocimiento de la vida antigua». Además, comenta José Remesal que una de las ideas sería «crear un comité y una oferta para que, según las reglas que establece la Junta de Andalucía, se pueda facilitar que grupos de investigaciones de España o del extranjero puedan realizar allí misiones arqueológicas. Sería la Junta quien aceptaría los proyectos de investigación». Dado los numerosos contactos que tiene Remesal, hay muchas universidades españolas, europeas y americanas que están muy interesadas en intervenir en este proyecto con estas misiones arqueológicas. Igualmente, el centro de interpretación se podría convertir en un lugar de estudio sobre la producción y el comercio del aceite bético. Usando la técnica de la geoprospección, se han localizado en el yacimiento más de cincuenta hornos en cinco o seis hectáreas que están pegadas al río. «La zona urbana de Arva era muy rica desde el punto de vista económico debido a la prosperidad de la industria del aceite. En esta antigua ciudad hay también edificios monumentales como las termas, que son impresionantes, con toberas que no se ven en otros sitios y con una anchura de unos cuatro metros y una altura de unos seis o siete metros. Había también una columnata de entrada, patios, zonas de agua caliente y fría. Todo ello con unas vistas impresionantes a la vega del Guadalquivir», comenta Francisco Remesal , técnico de Cultura del Ayuntamiento de Alcolea del Río que lleva muchos años muy implicado en este proyecto. Las últimas prospecciones han permitido también el descubrimiento de un foro, así como restos de murallas, lo cual confirma que las partes importantes de esta ciudad estaban perfectamente amuralladas. Igualmente, se han hallado restos de un acueducto. Todos estos descubrimientos se podrán sacar a la luz gracias a las futuras excavaciones que se harán en la zona con los convenios que se firmarán con distintas universidades. Para ello sólo hace falta que la Junta dé luz verde para que se ponga en marcha este proyecto.