México podría convertirse en Sinaloa. Y es que ayer se informó desde temprano de un operativo federal en Tapalpa, Jalisco. Durante varias horas no se confirmó el objetivo. Más tarde, se reportó la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, durante su traslado aéreo a la Ciudad de México.En esas horas de incertidumbre, en Jalisco se registraron narcobloqueos con vehículos incendiados. Después los incidentes se extendieron a más de diez estados: hubo carreteras y casetas cerradas, quema de negocios, suspensión de rutas de transporte público y privado y cancelación de vuelos.La presidenta Claudia Sheinbaum difundió un mensaje en redes sociales para llamar a la calma y, al término de un evento en Coahuila, declaró que el gabinete de seguridad informaría los detalles. Algo extraño, porque ese gabinete es encabezado por ella.Además, la Sedena también reportó apoyo de inteligencia de Estados Unidos en labores detrás de escena. Ese dato añade un componente político, por el tipo de cooperación que implica y por el contexto bilateral de seguridad.DEL CULIACANAZO AL MEXICANAZOEs necesario reconocer la labor de las fuerzas federales en el operativo, así como de policías estatales y municipales que participaron en la contención. Sin embargo, la magnitud de la respuesta del Cártel Jalisco Nueva Generación nos mostró su capacidad de crear un shock nacional.Y es que la administración de la crisis también se mide por la continuidad de movilidad, comercio, escuelas y aeropuertos, además de la capacidad de comunicación institucional para reducir rumores y pánico. Pero lo que vimos fue la falta de un plan efectivo de contención.Además, la muerte de un líder no implica automáticamente la desaparición de la organización. Diversos análisis sobre la estrategia de descabezamiento señalan que la captura o muerte de jefes criminales suele crear más violencia por la fragmentación y disputa, dependiendo de la estructura interna y de la competencia en el territorio.El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha descrito al CJNG como una organización transnacional y diversificada con ingresos por narcotráfico, robo de combustible, extorsión y fraudes. Esa diversificación le da fortaleza financiera. Investigaciones del Baker Institute han caracterizado su red como centralizada en alianzas, con capacidad de expansión regional.En este contexto, la idea de que el CJNG termina con la muerte de su fundador queda en duda. Organizaciones con redes, mandos regionales y finanzas diversificadas suelen operar con mecanismos de reemplazo y continuidad.REACOMODO Y RIESGO REGIONALTambién existe un temor y ese es el antecedente de Sinaloa. Tras la detención de Ismael el Mayo Zambada, la entidad entró en un periodo de violencia interna que supera los 500 días. Se documentan enfrentamientos entre facciones, cierre de negocios, pérdida de empleos y aumento de homicidios y desapariciones.La frase atribuida a Zambada en una entrevista histórica con Julio Scherer García resume el fenómeno: “Si me atrapan o me matan, nada cambia. Los reemplazos ya andan por ahí”. Esta lógica se repite en distintos reacomodos criminales.Por la magnitud de los hechos, y por la cantidad de estados afectados, es momento de que el gobierno de Claudia Sheinbaum tome esta coyuntura para un cierre de filas nacional y evitar que México se convierta en Sinaloa. Lo peor sería pasarle la responsabilidad a los estados para que lo enfrenten con esfuerzos aislados.EL DATO INCÓMODOEl programa Vivienda para el Bienestar apenas cubre una fracción de la necesidad real en los estados con más carencias. El Economista reveló que en la CDMX sólo atiende 0.02% del rezago; en Oaxaca 2.19% y en el Edomex 2.21%. Guerrero y Chiapas tampoco superan el 4%.The post El día después del Mencho first appeared on Ovaciones.