Este martes se cumplen 71 años del nacimiento de Steve Jobs, el hombre que cambió por completo los teléfonos, y el próximo mes de octubre habrán pasado 15 desde su muerte. Fue fundador de Apple , pero sobre todo un hombre innovador e inventivo que cambió por completo la interfaz grafica de usuario para los ordenadores antes de ponernos a todos uno en la mano, el iPhone. Pero, ¿cómo era en casa, en lo más íntimo? Mucho se ha hablado del genio, pero poco de lo que había detrás. Si bien él aseguró que no quería dejar herencia a sus cuatro hijos para que se buscaran la vida por sí mismos, cada uno de ellos ha tenido un destino muy diferente. Se llaman Lisa, Reed, Erin y Eve, y todos mantienen una vida relativamente anónima, a excepción de la última. Uno de los detalles más olvidados de Steve Jobs es que tuvo una hija secreta que no reconoció hasta prácticamente hasta 10 años después de su nacimiento. Nació en 1978, marcando un antes y un después en la relación intermitente de sus padres, que se conocieron en el instituto. Cuando Lisa llegó al mundo su madre, Chrisann Brennan, no era más que una joven periodista, pero el empresario ya había fundado Apple tras unos años trabajando en Atari como técnico. Al negarse a aceptar la paternidad, el noviazgo se rompió irreparablemente, dejando a Chrisann sin más alternativa que la de trabajar como limpiadora hasta el nacimiento de la pequeña. A pesar de que el nombre de Lisa inspiró el primer ordenador con interfaz gráfica de usuario, Apple Lisa, Steve Jobs negó durante años ser el padre de la pequeña. Incluso después de que una prueba de paternidad demostrara que el bebé era suyo, él siguió negándolo e incluso después de convertirse en millonario se mostraba reticente a pagar 500 dólares de manutención al mes. No fue hasta que Lisa tenía 9 años que su padre admitió la paternidad, pidió perdón y le permitió utilizar su apellido. Ella misma contó años después que la relación nunca dejó de ser complicada y que Steve Jobs incluso se negó inicialmente a pagar por la universidad de su primera hija. Finalmente lo hizo, lo que permitió a la joven acudir a uno de los centros más prestigiosos de Estados Unidos, Harvard. Pero, curiosamente, Lisa sí se benefició de la herencia . Mientras que los tres hijos que tuvo a continuación recibieron solo un 1% del total, según 'Fortune Magazine', la mayor se llevó varios millones. Ella y la viuda se repartieron la mayor parte del impresionante patrimonio del fundador de Apple, que se estimaba entorno a los 10.000 millones de dólares. Los tres hijos restantes son los que Steve Jobs tuvo junto a Laurene Powell Jobs, fundadora de Emerson Collective. Se casaron en 1991 y ese mismo año nació su primer hijo, Reed Jobs, que ahora se dedica a la inversión en investigación contra el cáncer, la enfermedad que acabó con su padre. comenzó a invertir en compañías del sector sanitario en el grupo de inversión de impacto y filantropía fundado por su madre, pero en 2023 lanzó su propia firma, llamada Yosemite en honor al parque nacional en el que se casaron sus padres. Cuatro años más tarde llegó al mundo Erin , que es posiblemente la más anónima de los cuatro. Estudió en Luisiana y se graduó en arquitectura y diseño, pero se conocen pocos detalles más sobre su vida. Y en contraposición con ella está Eve , la más joven, que tiene 27 años y un perfil público con más de medio millón de seguidores. El pasado verano se casó en un espectacular club de campo en los Cotswolds de Inglaterra con el jinete Harry Charles, pero además es modelo y amazona. Con lo cual, está claro que el no haber recibido herencia de su padre no la dejó en mal lugar.