Una fotografía publicada en Tik Tok en la que la influencer Violeta Magriñán felicitaba el Ramadán mostrando un plato repleto de jamón y dos cervezas se ha terminado convirtiendo en una auténtica pesadilla para la valenciana. El chiste de la joven en referencial al mes sagrado por la religión islámica en el que está estrictamente prohibido el consumo de carne de cerdo y sus derivados o el alcohol no ha sentado nada bien, hasta el punto en el que Magriñán confesó que había tenido que contratar escolta «porque temo por mi seguridad y la de mis hijas», confesó días más tarde. Y es que al parecer, la influencer está recibiendo amenazas constantemente acusándola de racismo, islamofobia y xenofobia. «No tengo nada en contra de los musulmanes y su religión, la verdad es que no tengo nada en contra de ninguna religión y por supuesto las respeto todas», compartió Violeta el fin de semana. «También he pedido disculpas por privado a todo el que me ha escrito pidiendo respeto desde el respeto, porque insultar y denigrar a alguien pidiendo respeto, es cuanto menos, incongruente», añadía, pidiendo perdón a todos aquellos que se habían sentido ofendidos. Este lunes, la empresaria ha atendido por teléfono al programa de televisión 'El tiempo justo', donde ha expresado su sorpresa ante la reacción por su publicación: «Nunca me imaginé que un meme de una pata de jamón me iba a amargar la existencia », ha comenzado diciendo. Además, ha comparado su 'chiste' con el que hizo la humorista LalaChus en las Campanadas de RTVE 2024-2025, cuando mostró una estampita que parodiaba el Sagrado Corazón de Jesús sustituyendo el rostro por la vaquilla del concurso Grand Prix. «Yo soy cristiana y me lo tomé a risa... Me pareció un meme de, jolín, con lo bueno que está el jamón, lo que se pierden. Tampoco me parece una provocación porque ellos, al final, no comen jamón. A mi modo de ver, no era tan grave», ha señalado. Y sobre las continuas amenazas que sufre a raíz de esto, la influencer ha confesado que «ayer sí que me dieron dos ataques de pánico y anteayer también, estuve todo el día en el baño encerrada llorando, pero hoy, digo, no me da la gana ¿Por qué tengo que tener miedo? Si es que yo no he hecho nada malo», porque además de todo «también me están tildando de ser de extrema derecha cuando no lo soy. O sea, que no pasaría nada porque vivimos en un Estado de Derecho», se ha lamentado.