La campaña publicitaria 'Esto es una Xbox' habría molestado a muchos empleados de Xbox, según un informe

Wait 5 sec.

La estrategia que defendía que móviles, televisores y tabletas también son 'una Xbox' no solo generó debate entre los jugadores, sino también malestar interno en la propia división de Microsoft.La polémica campaña "This Is an Xbox" ("Esto es una Xbox"), impulsada por Microsoft para reforzar su estrategia de juego en múltiples dispositivos, no fue bien recibida por parte del equipo interno de la marca, según un nuevo informe publicado por The Verge.La campaña defendía que teléfonos móviles, tabletas o televisores inteligentes podían considerarse "una Xbox" si permitían jugar al catálogo del ecosistema, subrayando así que ya no era imprescindible comprar una consola de Xbox para acceder a sus juegos. Aunque la afirmación era técnicamente cierta en algunos contextos, el mensaje generó polémica al producirse en un momento en el que la compañía sigue compitiendo en el mercado tradicional de consolas y mantiene planes para lanzar una nueva generación en los próximos años.Sarah Bond, que acaba de abandonar la compañía, fue la máxima responsable de este esloganSegún el citado informe, la iniciativa "ofendió a muchos empleados de Xbox internamente" y se enmarcaba dentro de la estrategia conocida como "Xbox everywhere", defendida por la ya exdirectiva Sarah Bond. El reportaje vincula estrechamente a Bond con los esfuerzos de marketing de la marca tras la salida de otros altos cargos y señala que apostó por ampliar la percepción de Xbox más allá del hardware dedicado. A continuación podéis ver algunos de los anuncios de esta campaña publicitaria:El informe también recuerda que Bond anunció personalmente en julio de 2024 la tienda móvil de Xbox, un proyecto clave para reforzar la presencia de la marca en distintos dispositivos, aunque su desarrollo ha sufrido varios retrasos y todavía no ha visto la luz. Además, citando fuentes actuales y antiguas del equipo, el artículo dibuja una relación complicada entre la ejecutiva y parte del personal.La semana pasada se supo que Sarah Bond había abandonado su puesto como CEO de Xbox, a pesar de que anteriormente se la situaba como posible sucesora de Phil Spencer al frente del negocio de videojuegos de la compañía. Finalmente, el cargo recayó en Asha Sharma. La salida de Bond solo fue mencionada oficialmente por Spencer en su comunicado de despedida, mientras que otros mensajes posteriores, incluidos los de Sharma, Satya Nadella y Matt Booty, no hicieron referencia directa a su marcha.