Cómo la IA fabricó el caos digital el día que abatieron al Mencho

Wait 5 sec.

El domingo 22 de febrero de 2026 empezó como cualquier otro. Pero antes del mediodía, algo explotó en las redes sociales. Un nombre viajaba de mensaje en mensaje, de grupo de WhatsApp en grupo de WhatsApp, a una velocidad que daba vértigo: El Mencho.Y con ese nombre llegaron, también, montones de imágenes, videos y audios que nadie había pedido, pero que todo el mundo empezó a compartir casi sin pensarlo. El problema… muchos eran completamente falsos.Lo que pasó de verdadPara ponerlo en contexto: ese domingo, fuerzas federales llevaron a cabo un operativo militar en el municipio de Tapalpa, Jalisco.El resultado fue el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante el operativo, el presunto líder criminal resultó herido y falleció durante su traslado aéreo.La Secretaría de la Defensa Nacional lo confirmó oficialmente. La Fiscalía General de la República identificó el cuerpo. Era una noticia enorme — de esas que sacuden al país entero.Y ahí fue cuando las redes se convirtieron en un campo minado.La ola de imágenes falsas que nadie frenóEn cuestión de minutos, comenzaron a circular fotos que mostraban supuestos incendios en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. Aviones en llamas. Caos total. La gente las compartía asustada, sin cuestionar nada.El problema era que esas imágenes tenían un sello en la esquina inferior: el logo de Gemini, la inteligencia artificial de Google.Eran completamente generadas por IA. Fabricadas desde cero. El Gobierno de Jalisco tuvo que salir a desmentirlas y aclarar que no se registraba ningún incidente relevante en los aeropuertos del estado.Pero para entonces, el daño ya estaba hecho. Las fotos habían sido compartidas por miles de personas, incluyendo —para vergüenza ajena— cuentas verificadas de figuras públicas y medios de comunicación.Deepfakes al servicio del caos: no es algo nuevoAquí viene la parte que hay que entender bien, porque no fue un accidente ni una coincidencia.Desde hace años, la desinformación digital y los deepfakes —videos, fotos o audios manipulados con inteligencia artificial que hacen parecer real algo que no lo es— se han convertido en una herramienta para generar miedo y confusión. Y el crimen organizado, o quienes tienen interés en desestabilizar, aprendieron a usarla muy bien.En 2019, por ejemplo, ya circuló un supuesto video de El Mencho que el Gobierno federal tuvo que desmentir explícitamente tras una revisión técnica de voz y audio.En 2024, durante las elecciones, apareció otro video falso del CJNG con amenazas en Cozumel, que el Gobierno de Quintana Roo calificó como «clara manipulación con fines políticos».Y en ese mismo año, circularon deepfakes de Claudia Sheinbaum, entonces precandidata presidencial, supuestamente promoviendo inversiones fraudulentas en una empresa petrolera.El patrón se repite. Siempre en momentos de alta tensión, cuando la gente tiene hambre de información y baja la guardia.Por qué la IA lo hace más peligroso que nuncaAntes fabricar un video falso convincente requería cierta habilidad técnica. Hoy, con herramientas de inteligencia artificial disponibles para cualquiera, se puede alterar una imagen, clonar una voz o montar un video en cuestión de minutos.Y aquí está el dato que debería dejarnos fríos: el 72% de los mexicanos no sabe qué es un deepfake. Más de la mitad de las personas que ven uno no tienen idea de que podría ser falso.Después de lo del 22 de febrero, Animal Político y Sin Embargo verificaron que una imagen panorámica de supuestos incendios en Puerto Vallarta era, de nuevo, generada completamente con IA — y había sido difundida con la narrativa de los disturbios por el abatimiento del Mencho.Ese mismo día circularon videos de protestas en Nepal reencuadrados como si fueran bloqueos en México. La velocidad de difusión superó por mucho la velocidad de verificación.​El precio real de compartir sin verificarPuede parecer inofensivo reenviar una foto o un video. Total, si es importante, la gente debe saberlo, ¿no?Pero no. Cada vez que alguien comparte contenido falso, amplifica el caos. En el caso del 22 de febrero, los bulos sobre incendios, bloqueos y violencia inexistente generaron pánico real en poblaciones enteras.Personas que decidieron no salir. Negocios que cerraron. Familias que pasaron horas con el corazón en la garganta por noticias que nunca ocurrieron.El ecosistema de desinformación digital —como lo llaman los analistas— no actúa solo. Se alimenta de nosotros. De nuestra necesidad de estar informados, de nuestra prisa, de nuestro miedo. Y lo que hace, en el fondo, es quitarnos la capacidad de distinguir lo que es real.Eso, en un país como México, tiene consecuencias muy concretas.The post Cómo la IA fabricó el caos digital el día que abatieron al Mencho first appeared on PasionMóvil.