A cuatro días de que el gobierno de Estados Unidos revocara el visado a tres funcionarios chilenos, entre ellos el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, acusando la vulneración de la «seguridad regional», la tensión en las relaciones bilaterales ha escalado un grado tras nuevas acusaciones hechas por el embajador de ese país en Santiago. Las autoridades chilenas no han demorado la réplica y han señalado que las declaraciones del embajador Brandon Judd son «descalificaciones inaceptables». En defensa de la soberanía, el canciller Alberto Van Klaveren, ha reiterado que la sanción aplicada por EE.UU. a los funcionarios es arbitraria y pidió al gobierno estadounidense dejar a Chile fuera de sus disputas geopolíticas con otras naciones. «Chile no puede ni debe ser... Ver Más