Con tres palabras en latín, Quis Nisi Nos, cerraba un vídeo colgado en redes sociales el ingeniero Denys Shtillerman, copropietario de la compañía ucraniana de misiles Fire Point. ¿Quién si no nosotros?, preguntaba retóricametne después de mostrar, en la noche del pasado día 20, una triunfal serie de 15 lanzamientos de su cohete más importante, el Flamingo. No daba más señales ni hacía más comentarios. Horas después confirmaba la defensa ucraniana que había destruido una planta de fabricación de misiles balísticos rusos en la república de Udmurtia a 1.400 kilómetros de territorio ucraniano. Seguir leyendo....