AGUASCALIENTES.- La Plaza de Toros San Marcos vivió una tarde de emociones, marcada por el temple, la firmeza y el compromiso de tres novilleros que encontraron en el encierro de Matancillas un aliado exigente. El público respondió al esfuerzo en el ruedo, premiando las actuaciones más rotundas en un festejo que dejó dos orejas en el balance general y momentos de alto interés taurino.TE PUEDE INTERESAR: Raúl Jiménez marca doblete y guía la victoria del Fulham ante SunderlandAbrió plaza “Centenario”, con 375 kilos, en manos del aguascalentense Jaime Navarrete. La lidia comenzó con un recibo breve con el capote, apenas un esbozo de las intenciones que desarrollaría más adelante. Fue con la muleta donde Navarrete encontró la dimensión precisa de su oponente. Plantado con seguridad, imprimió mando por el pitón derecho, trazando muletazos firmes y de buen pulso ante un ejemplar que permitió el lucimiento cuando se le llevaban las embestidas con claridad.La faena creció en intensidad conforme avanzaron las tandas. Hubo estructura y determinación, y en la recta final apareció el valor como argumento definitivo. Variedad en los recursos y una actitud resuelta precedieron a una estocada certera, de efectos inmediatos. La petición fue mayoritaria y el juez concedió la oreja, rubricando una actuación de peso para el torero local.En su segundo turno, Navarrete enfrentó a “Legado”, de 443 kilos, un novillo de mayor exigencia y bravura marcada. Hubo pasajes estimables, intentos constantes por someter la condición del astado y construir una faena de mayor calado; sin embargo, el acero se convirtió en obstáculo y diluyó las opciones de premio.El segundo espada de la tarde fue el tapatío Morales Ramos, quien sorteó en primer lugar a “Contador”, con 430 kilos. Desde el capote buscó la quietud, dejando dos medias de trazo pinturero que despertaron el interés en los tendidos. Ya con la muleta, inició su labor con muletazos por alto, templando la embestida y midiendo las distancias para después asentarse con mayor firmeza.El novillo ofreció recorrido y eso permitió que Morales Ramos mostrara sus buenas maneras. Por el izquierdo encontró momentos de especial solidez, acompañando con la cintura y sintiendo los naturales, algunos de ellos de trazo largo y armonioso. La faena tomó tono y profundidad, cerrando con manoletinas como adorno antes de perfilarse para entrar a matar. La estocada fue efectiva y el público solicitó el trofeo que le fue concedido, cortando una oreja tras una labor entonada y bien estructurada.Con “Heredero”, de 458 kilos, segundo de su lote, el panorama fue distinto. El ejemplar salió suelto y obligó a un planteamiento de mayor firmeza. El novillero comenzó por el derecho, buscando someter y fijar la embestida; por el izquierdo dejó muletazos aislados, además de tener que sortear el factor viento, que interfirió en distintos momentos del festejo.El turno del español Javier Cuartero abrió con “Fundador”, de 400 kilos. Desde el saludo capotero dejó constancia de su concepto, toreando asentado por verónicas de buen trazo. El viento se hizo presente y obligó a ajustes constantes, sumado a la bravura y exigencia del novillo de Matancillas, que pedía mando y colocación precisa.Cuartero mostró certeza con la muleta. Por el derecho consiguió templar y asentar las embestidas, logrando momentos de conexión con el tendido. Por el izquierdo el novillo tendía a acortar su recorrido, pero el torero se impuso con autoridad y disposición. Cuando la faena parecía encaminarse al premio, la espada se convirtió en impedimento y tuvo que conformarse con saludar en el tercio.Cerró plaza con “Eterno”, de 429 kilos. Antes de iniciar su labor muleteril, brindó al matador de toros Arturo Macías, gesto que subrayó el carácter de la tarde. La faena tomó un cariz derechista ante un novillo que no regalaba nada. En cercanías de tablas, corrió la mano con temple, encontrando momentos de calidad en medio de la exigencia del astado.Fotos: CortesíaThe post Entrega y carácter en la San Marcos first appeared on Ovaciones.