El Furraque, que es el barrio más auténtico de Villafranca de la Marisma -el pueblo que se unió a Los Palacios en 1836 para conformar un solo municipio-, estalló anoche de alegría cuando oyó en boca del delegado diocesano para las cofradías del Arzobispado de Sevilla, Marcelino Manzano, que por fin estaba tomada la decisión de coronar canónicamente a la