Horse Powertrain apuesta por un híbrido que funciona con gasolina 100% renovable y promete recortar un 40% el consumo

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Mientras buena parte de la conversación pública sobre movilidad gira alrededor del coche eléctrico, algunos proveedores están afinando otra vía: híbridos mucho más eficientes, capaces de usar combustibles con menor huella de carbono. En esa línea se sitúa el nuevo concepto de tren motriz híbrido presentado por Horse Powertrain, diseñado para operar con gasolina 100% renovable. La compañía, vinculada al ecosistema industrial de Geely y Renault, ha comunicado que su primer vehículo demostrador se mostrará a principios de 2026, con la idea de pasar rápido de la teoría al asfalto, según la información publicada por Interesting Engineering.La propuesta no pretende “negar” la electrificación, sino colocar un puente entre dos orillas: por un lado, la infraestructura y los hábitos de uso asociados al motor de combustión; por otro, la transición hacia tecnologías más limpias. Si el coche eléctrico es como cambiar la cocina de gas por una de inducción, este enfoque sería como instalar un quemador mucho más eficiente que, además, funciona con un gas producido de forma más sostenible.Quién es Horse Powertrain y por qué importa su enfoqueHorse Powertrain nació en 2024 como proveedor independiente tras agrupar las operaciones de combustión e híbridos de Geely y Renault Group. Su estructura accionarial, tal como se ha detallado públicamente, reparte el capital entre Geely (45%), Renault (45%) y Aramco (10%). En la práctica, hablamos de un actor con acceso a escala industrial, relaciones con múltiples marcas y un incentivo claro: exprimir al máximo los motores térmicos e integrarlos de forma inteligente con la parte eléctrica en sistemas híbridos.Esa posición es relevante porque, en la transición energética, la tecnología que se despliega no solo depende de lo deseable, sino de lo viable. No todos los países electrifican al mismo ritmo, no todas las redes aguantan la misma demanda y no todos los usuarios pueden o quieren cambiar de coche o de hábitos de recarga a la misma velocidad. Por eso, los híbridos siguen siendo un terreno de intensa competición técnica: cada punto de eficiencia cuenta.La base técnica: el concepto H12 junto a RepsolEl corazón de la noticia está en el H12, un concepto de motor híbrido desarrollado en colaboración con Repsol. Según han comunicado los socios, alcanza una eficiencia térmica (brake thermal efficiency) máxima del 44,2%, una cifra alta para sistemas de combustión orientados a producción y, sobre todo, para aplicaciones híbridas. Dicho de manera cotidiana: si el combustible fuese una hucha de energía, este motor logra convertir una porción mayor de esas “monedas” en movimiento útil, desperdiciando menos en forma de calor.Para lograrlo, el H12 combina varias decisiones de ingeniería con un objetivo común: mejorar el rendimiento termodinámico. Entre los elementos que se han destacado están una relación de compresión de 17:1, cambios en el sistema de recirculación de gases de escape (EGR), una sobrealimentación optimizada (turbo) y un ajuste fino de la transmisión pensado específicamente para el funcionamiento híbrido. La clave aquí no es solo tener un motor eficiente “en laboratorio”, sino uno que trabaje cómodo dentro de un sistema donde el motor eléctrico puede asistir, recuperar energía y desplazar el punto de funcionamiento del térmico hacia zonas más favorables.Consumo y cifras: qué significa ese “40% menos”Horse Powertrain apunta que, bajo el ciclo WLTP, el sistema lograría alrededor de 71 millas por galón, lo que se presenta como cerca de un 40% de mejora frente al promedio europeo de turismos nuevos registrados en 2023, cifra citada por CarNewsChina. Conviene leer estos números con cuidado: las comparaciones dependen del tipo de vehículo, del tamaño, del ajuste final y del marco estadístico. Aun así, la idea principal es clara: se busca un híbrido que recorte consumo de forma tangible sin exigir un cambio radical de infraestructura al conductor.El propio concepto ayuda a entenderlo. En conducción real, un híbrido bien calibrado actúa como una bicicleta con cambios automáticos: evita que “pedalees” en la marcha equivocada. Cuando el motor térmico tendría que esforzarse en condiciones poco eficientes, el sistema puede apoyarse en el motor eléctrico. Cuando hay oportunidades de recuperar energía, como frenadas o pendientes, el sistema almacena parte de esa energía. Esa coreografía, si está bien afinada, se traduce en menos combustible por kilómetro.Gasolina renovable: qué es y por qué es el punto críticoLa pieza diferencial de esta propuesta es el combustible: gasolina renovable suministrada por Repsol, producida a partir de materias primas renovables en lugar de fuentes fósiles, según se describe en la información compartida por las empresas. Aquí aparece el gran “pero” que siempre acompaña a los combustibles alternativos: su impacto real depende del método de producción, del origen de los insumos y de cómo se contabiliza el ciclo de vida completo.Cuando se habla de combustibles renovables, el interés está en reducir el carbono neto asociado al uso del vehículo, manteniendo una ventaja práctica: se pueden usar en motores y redes de distribución ya existentes, como si fueran una “pieza compatible” en un aparato antiguo. Eso no elimina los desafíos. Hace falta disponibilidad, capacidad industrial, trazabilidad y precios competitivos. También hace falta un marco regulatorio que diferencie claramente lo renovable de lo que solo cambia de nombre.Horse y Repsol estiman que un vehículo mediano equipado con este sistema podría reducir emisiones de CO₂ en unas 1,95 toneladas (EE. UU.) al año frente a un gasolina convencional, asumiendo unas 7.800 millas anuales. Es una cifra orientativa, útil para hacerse una idea del orden de magnitud: equivale a “quitar peso” a la huella anual del coche sin exigir que el usuario cambie su rutina de repostaje.Del banco de pruebas a la carretera: calendario y madurezNo se trata solo de un render o una idea en papel. Según lo comunicado, ya existen dos motores prototipo ensamblados y en fase de validación. El siguiente hito es un vehículo demostrador que se presentará a principios de 2026, lo que debería permitir observar el rendimiento del conjunto en condiciones más cercanas a la realidad: gestión térmica, respuesta en diferentes escenarios, durabilidad, integración con la batería y el sistema eléctrico, sensación de conducción.Ese paso es decisivo porque muchas innovaciones prometen en el banco de pruebas y luego tropiezan con la vida real: cambios de temperatura, estilos de conducción, mantenimiento, variabilidad del combustible o normativas locales. La diferencia entre un concepto brillante y un producto viable suele estar en ese tramo donde la ingeniería deja de ser una ecuación y se convierte en una rutina de miles de kilómetros.Por qué los híbridos siguen ganando protagonismoAunque el coche eléctrico crece, el mercado global no se mueve al ritmo de un único país o de una sola política pública. Existen diferencias marcadas en infraestructura de recarga, acceso a energía, costes, incentivos y preferencias del consumidor. En ese paisaje, los fabricantes y proveedores están apostando por un menú de tecnologías: BEV, híbridos, híbridos enchufables y motores adaptados a combustibles de menor impacto.La estrategia de Horse Powertrain encaja con esa diversificación: ofrecer flexibilidad. Para un usuario que no puede cargar en casa, que vive en una zona con red limitada o que necesita viajes largos frecuentes, un híbrido eficiente con combustible renovable puede ser una opción práctica. Para las marcas, significa un camino intermedio con potencial de reducción de emisiones mientras el ecosistema eléctrico termina de consolidarse.Lo que queda por ver: coste, disponibilidad y escalaLa pregunta final no es solo si funciona, sino si se puede fabricar y alimentar a gran escala. El éxito de un híbrido con gasolina renovable dependerá de la capacidad de producir ese combustible en volúmenes significativos, de la claridad de los criterios de sostenibilidad y de su precio frente a la gasolina convencional y frente a la electricidad. También influirán las regulaciones y objetivos de emisiones, que pueden acelerar o frenar el interés comercial.Aun con esas incógnitas, el mensaje técnico es potente: el motor de combustión no está “condenado” a quedarse igual. Puede hacerse más eficiente, puede integrarse mejor con la electrificación y puede cambiar el tipo de energía que quema. La transición, al final, se parece menos a tirar un puente viejo y más a reforzarlo por tramos mientras se construye uno nuevo al lado.La noticia Horse Powertrain apuesta por un híbrido que funciona con gasolina 100% renovable y promete recortar un 40% el consumo fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.