Esta noticia es una publicación original de Cinemascomics.comLa película de ciencia ficción que muchos veíamos en VHS, con módem chirriando de fondo y estética imposible, podría volver por la puerta grande. Sí, hablamos de esa joya ciberpunk noventera que convirtió los ordenadores en armas y los teclados en guitarras eléctricas. Y la chispa la ha encendido nada menos que Matthew Lillard.El actor, al que ahora muchos asocian con Ghostface, soltó una bomba nostálgica durante la presentación de GHOST FACE VODKA, el nuevo invento de Macabre Spirits que se lanzó el 9 de febrero. Entre bromas sobre colar alcohol en el cine y algún comentario picante sobre Tarantino, salió el tema que nos interesa: una posible secuela de Hackers (1995).La secuela de la película de ciencia ficción Hackers empieza a tomar formaEn plena conversación, le preguntaron directamente si, viendo cómo está el mundo digital hoy, era el momento perfecto para una secuela de esta película de ciencia ficción adelantada a su tiempo. Y aquí viene lo jugoso, porque Lillard no se cortó un pelo.“Una cosa que quiero mencionar, y es casi relevante a lo que hablábamos antes, pero considerando cómo está yendo el mundo, ¿crees que podría ser el momento de una secuela tardía de Hackers?” A lo que respondió: “Bueno, sé que Iain Softley tiene un guion en el que ha estado trabajando. Y él y yo lo hemos comentado recientemente, que ahora es mejor momento que nunca para hacer esa película. Quiero decir, ya sabes, no sé si conseguirás a Angelina Jolie y Johnny Miller, pero yo definitivamente estoy disponible y preparado para hackear el planeta”.Matthew LillardAhí lo tienes. Iain Softley, el director original, tiene un guion. Han hablado del tema. Y el propio Lillard se apunta sin pensarlo. Solo con esa frase ya se nos activan todos los recuerdos de gabardinas de cuero, gafas diminutas y pantallas verdes llenas de gráficos imposibles.Porque si algo tenía esta película de ciencia ficción, más allá de su argumento, era actitud. Era exagerada, colorida, casi de cómic, y al mismo tiempo capturaba un miedo real: el poder invisible de los datos y las corporaciones. Hoy, con ciberataques diarios y filtraciones masivas, lo que parecía fantasía casi naïf en los 90 suena peligrosamente actual.Una joya incomprendida que el tiempo ha reivindicadoCuando se estrenó, la crítica no la trató precisamente como una obra maestra. Muchos no supieron qué hacer con esa mezcla de thriller tecnológico, moda imposible y espíritu rebelde. Pero el público la abrazó con el paso de los años, convirtiéndola en una película de ciencia ficción de culto.Hay quien la revisita cada año solo por su banda sonora, otros por ese reparto joven donde ya despuntaban Angelina Jolie y Jonny Lee Miller. Y luego están los que se saben los diálogos de memoria, como si fueran líneas de Matrix antes de que existiera Matrix. ¿No te pasa que algunas películas simplemente se te quedan pegadas para siempre?¿De qué iba exactamente Hackers?Hackers (1995)Para refrescar la memoria, vamos al grano. Hackers, conocida en España como Hackers, piratas informáticos, nos presentaba a Dade Murphy, alias Zero Cool, después Crash Override. En 1988, con solo 11 años, provocó la caída de 1507 sistemas en Wall Street, convirtiéndose en leyenda y ganándose la prohibición de tocar un ordenador hasta los 18.Cuando alcanza la mayoría de edad y se muda a Nueva York, empieza una nueva etapa que mezcla instituto y ciberdelito. Allí conoce a Kate Libby, Ramόn Sánchez y Emmanuel Goldstein, nombre que funciona como guiño directo a 1984 de George Orwell, reforzando esa conexión entre vigilancia, poder y estética ciberpunk que define la película de ciencia ficción.La cosa se complica cuando el grupo se ve envuelto en una estafa empresarial que destapa una conspiración mucho más grande. De repente no solo juegan a ver quién programa mejor, sino que están perseguidos por el FBI y por Eugene Belford, alias The Plague, un experto en seguridad que trabaja para la propia compañía implicada.Lo fascinante es que, bajo su capa de espectáculo digital y frases grandilocuentes, la película de ciencia ficción hablaba de corporaciones corruptas, manipulación mediática y jóvenes enfrentándose a un sistema gigantesco. Y eso, seamos sinceros, no ha envejecido nada mal.El momento perfecto para volver al universo ciberpunkSi en los 90 Internet era territorio salvaje, hoy es el campo de batalla definitivo. Inteligencia artificial, espionaje digital, criptomonedas, guerras híbridas… El contexto actual le daría a una nueva película de ciencia ficción ambientada en el mundo hacker una potencia brutal.Imagínate a Crash Override enfrentándose a multinacionales tecnológicas que manejan datos de millones de personas. O un grupo de jóvenes activistas digitales luchando contra algoritmos que controlan elecciones. El espíritu rebelde seguiría intacto, pero con herramientas mucho más inquietantes.Además, el cine ciberpunk vive un pequeño renacer, desde videojuegos como Cyberpunk 2077 hasta series que exploran distopías tecnológicas. El terreno está abonado. Solo hace falta que el guion de Softley termine de tomar forma y que los estudios se atrevan a apostar por esta secuela.Y seamos claros, una película de ciencia ficción que conecte nostalgia noventera con paranoia digital actual puede ser oro puro si se hace con personalidad. No hace falta copiar lo que ya funciona; basta con recuperar esa energía descarada que tenía la original.Al final, lo que dejó claro Matthew Lillard es que la puerta está entreabierta. No es un rumor sin base, ni un simple deseo en redes sociales. Hay conversaciones reales, hay un guion en marcha y hay ganas. Y eso, en Hollywood, ya es medio camino.Ahora te pregunto: ¿te imaginas volver a escuchar ese “Hack the planet” en una sala de cine llena? ¿O crees que algunas leyendas deberían quedarse intactas en el recuerdo? Cuéntanos qué opinas y síguenos en Google News, que aquí seguimos listos para hackear el planeta contigo.Esta noticia ha sido publicada por Cinemascomics.com