Vista Patria. Es extraordinario que la serie haya replicado el mensaje más formidable de la novela: que se necesite un ictus para convencer a un etarra de que tiene que pedir perdón, y que el ictus le dé a quien lo tiene que convencer, no al etarra. Hay después algunas cuestiones relacionadas con otro personaje, la hija de Txato, delicadas de abordar: las ganas de follar cuando asesinan a su padre es una, ir en tren a Alemania a follar y acabar visualizando cómo asesinaron a su padre es otra. Las dos están bien: solo acercándose mucho a la vida se comprende mejor la muerte. Seguir leyendo