Un exdiseñador que trabajó en Assassin's Creed, y ahora es desarrollador indie, cuenta su experiencia con los AAA: la realidad con una gran editora no es lo que imaginaba.El exdiseñador de Ubisoft Darenn Keller ha contado su experiencia tras trabajar en algunas de las grandes sagas de la industria, y pese a que inicialmente lo consideraba un sueño hecho realidad, la realidad resultó ser muy diferente.Keller contó su historia en Reddit, explicando su salto de Assassin's Creed Valhalla y Mirage o la saga Ghost Recon al desarrollo de juegos indie. En una entrevista a Gamesradar, profundiza sobre la decisión y cómo consiguió lanzar Dawnfolk, un juego de supervivencia y construcción estrenado el año pasado que si bien no se ha convertido en un éxito viral, es rentable y tiene reseñas "muy positivas" en Steam.Trabajar en una gran editora no es tan bonito como lo pintanLos comentarios de Keller son los que ya han citado algunos veteranos de la industria que dejan atrás sus compañías para volver a los juegos pequeños: "No estaba contento con las restricciones creativas que teníamos, ni con el proceso, que era muy engorroso. Había mucha comunicación constante entre el programador y yo, entre mi jefe y yo, entre el jefe y el director. Era un proceso muy vertical. Siempre había que validar algo"."Mi trabajo consistía más en convencer. Una pequeña parte de mi trabajo era diseñar cosas, y la mayor parte era convencer a los demás de que debíamos hacer eso, y luego, al final, no hacerlo porque los directores y jefes decidían lo contrario; a veces por buenas razones, pero era muy frustrante", dice sobre su experiencia.I quit my "dream" job at Ubisoft to make a solo game. A year after release, it didnt go viral, but it sold 26,000 copies and still pays my rent. byu/DarennKeller inIndieGamingLa sensación que explica Keller es la de no tener impacto en los juegos, ser otro ladrillo en el muro que supone una superproducción con cientos de empleados: "No me sentía importante. No sentía que tuviera control sobre nada. Y no me gustaba el hecho de que la mayor parte de mi vida la pasara trabajando en cosas en las que realmente no tenía ninguna importancia".El trabajo como desarrollador independiente tampoco es sencillo, en los últimos años han cerrado abundantes equipos por falta de financiación, pero para Keller esta incertidumbre compensa la libertad y aprendizaje que se consiguen en solitario: "Lo bueno es que no pierdo el tiempo intentando convencer a nadie ni comunicando mis ideas. En cambio simplemente las implemento. Si funcionan, genial. Si no, las descarto y pruebo otra cosa".