La exposición que la National Portrait Gallery de Londres dedica a Lucian Freud hasta el próximo 4 de mayo escarba en los cuadros del gran artista figurativo del siglo XX para rescatar su no tan reconocida faceta como exquisito dibujante. Un paseo por las salas donde cuelgan las más de 170 obras reunidas en esta muestra, muchas de ellas nunca expuestas al público hasta ahora, permite reconocer la visión y técnica del lápiz, la cera, el carboncillo, la acuarela e incluso el grabado que, como una corriente subterránea, caló entre las capas de sus lienzos, algunos de los cuales también están en esta exposición. Seguir leyendo