¿Tu mascota podría notar un terremoto antes que tú? La ciencia explica cómo los animales perciben este fenómeno

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Durante siglos se ha observado que algunos animales actúan de forma extraña antes de un terremoto. La ciencia intenta analizar si realmente perciben señales que son invisibles para los humanos.El extraño comportamiento de algunos animales antes de un terremoto sigue intrigando a los científicos. Varios estudios analizan si perciben señales invisibles que podrían aparecer antes de un terremoto.Durante varias generaciones, pastores, agricultores y los vecinos que habitan en zonas sísmicas han narrado historias curiosas y parecidas. Cuentan que, días antes de un terremoto, algunos animales parecen actuar de manera extraña. Perros nerviosos, ganado inquieto o fauna salvaje que desaparece de repente forman parte de esos extraños relatos. Durante mucho tiempo, estas historias se consideraron simples supersticiones. Sin embargo, hoy en día la curiosidad científica ha comenzado a apreciar con más esa atención testimonios.La pregunta sigue abierta: ¿pueden los animales captar señales previas a un terremoto? Aunque la predicción sísmica continúa siendo uno de los grandes retos de la geofísica, algunas investigaciones recientes han tratado de examinar si ciertos cambios en el entorno provocan reacciones detectables en el comportamiento animal. Animales y terremotos: observaciones que intrigan a los científicosDesde hace siglos existen testimonios de comportamientos llamativos en la fauna antes de un terremoto. En distintas partes del mundo se han descrito vacas agitadas, aves que abandonan zonas habituales o serpientes que salen de su letargo en pleno invierno. Pero, durante décadas, estas historias quedaron relegadas al ámbito del folclore local. | Estos gatos sintieron que algo andaba mal 30 segundos antes de que el terremoto de 7,1 grados de magnitud azotara Japón. Increíble! pic.twitter.com/7LmSZHNoK4— Reacción Nacional (@RNacional_News) August 9, 2024Sin embargo, en los últimos años algunos equipos científicos han decidido comprobar si esos relatos esconden un fenómeno real. Analizar la conducta animal antes de los terremotos no es sencillo, sobre todo porque estos episodios no ocurren con la frecuencia suficiente como para obtener una serie de datos consecutivos.Aún así, ciertos estudios han encontrado indicios muy interesantes. Aunque todavía no existe una señal fiable que permita anunciar un terremoto con anticipación, los investigadores reconocen que algunos patrones que han sido observados merecen una atención y un análisis más detallados.Un caso llamativo: los sapos y el terremoto de L'AquilaFue una observación totalmente casual la que abrió una línea de investigación sorprendente. Mientras se estudiaba la reproducción de los sapos en un lago italiano, ocurrió algo inesperado: los animales desaparecieron durante varios días del lugar donde se reproducían.Sapos, vacas, gatos y perros pueden alterar su rutina antes de un temblor. La ciencia busca entender qué cambios del entorno alertan a los animales.Cinco días después de esa ausencia se produjo un terremoto de magnitud 6,3 cerca de la ciudad de L'Aquila. El dato llamó la atención de los investigadores, ya que, al revisar las observaciones, comprobaron que la mayoría de los sapos habían abandonado el área antes del seísmo.El estudio posterior reveló que aproximadamente el 96% de los sapos comunes se marcharon de la zona de reproducción días antes del terremoto de 2009. Este hallazgo fue uno de los primeros intentos de medir de forma cuantificada un cambio de conducta en los animales salvajes previo a un evento sísmico.Señales detectadas en la naturalezaLas investigaciones de este tipo no se han limitado a anfibios. En el Parque Nacional Yanachaga, en Perú, una organización de conservación llamada Wildlife Insights instaló cámaras para estudiar la fauna del bosque. Estos dispositivos registran automáticamente cualquier movimiento de los animales de la zona.Artículo relacionadoExpertos del CSIC desarrollan una herramienta que combina sensores e IA para detectar señales precursoras de terremotosDurante las semanas previas a un fuerte terremoto que tuvo lugar en 2011, los investigadores detectaron un descenso notable en la actividad registrada por las cámaras. Donde normalmente aparecían entre cinco y quince animales distintos cada día, las cifras se redujeron a menos de cinco.El dato más llamativo llegó justo antes del seísmo. En las últimas 24 horas previas al temblor, las cámaras prácticamente dejaron de registrar movimientos. Ese silencio biológico afectó a numerosos grupos de vertebrados del bosque, desde pequeños roedores hasta mamíferos de mayor tamaño.Mascotas, ganado y la posible señal previa al terremotoLos cambios de conducta también se han descrito en los animales domésticos y en ganado. Existen testimonios de vacas que se desplazan hacia lugares poco habituales o muestran nerviosismo antes de algunos terremotos. Incluso hay referencias históricas que relatan comportamientos inusuales del ganado antes del gran terremoto de San Francisco en 1906.En estudios más recientes, unos sistemas automáticos instalados en granjas japonesas han detectado variaciones en el comportamiento de las vacas lecheras antes de algunos terremotos locales. Entre ellas se encuentran ligeras reducciones en la producción de leche o cambios en sus hábitos habituales.Las mascotas tampoco parecen quedar al margen. Tras el gran terremoto de Japón de 2011, encuestas realizadas a dueños de perros y gatos indicaron que un número significativo de animales mostró inquietud o nerviosismo en las horas previas al desastre.Qué podrían percibir los animales antes de un terremotoLa gran duda no se limita a saber si los animales reaccionan de manera distinta antes de un terremoto. La ciencia también se plantea qué señal concreta podría avisarles de que va a tener lugar un sismo. Una de las hipótesis más comentadas, propuesta por el científico de la NASA Friedemann Freund, apunta a los cambios físicos que se dan en el entorno generados por el estrés acumulado en las rocas de la corteza terrestre.Artículo relacionadoCientíficos de la Universidad de Kioto descubren una relación sorprendente entre las tormentas solares y los terremotosEse proceso podría liberar partículas cargadas eléctricamente que modifican las propiedades del aire. El aumento de iones positivos podría alterar el comportamiento de los animales y también influir en el estado de ánimo de las personas.Otras posibles señales incluyen vibraciones imperceptibles para los humanos, cambios electromagnéticos o sonidos de muy baja frecuencia. Pero, de momento, ninguna explicación ha sido confirmada de una forma definitiva.