Después de cortar dos orejas al cuarto de la tarde en la corrida de Resurrección de la Maestranza, Morante de la Puebla celebró el triunfo como solo él sabe hacerlo. Rodeado de amigos y artistas, con las bulerías sonando de fondo, el torero de La Puebla del Río agarró un capote de paseo y se arrancó a torear de salón