Pedro Garrido, Niño de la Fragua (Jerez, 1983), tiene su propio ritual antes de cantar. Utiliza una especie de lax vox casero con el que calienta las cuerdas vocales. Acelera como haciendo gargaras, para en seco, vuelve a coger velocidad. "Esto estira las cuerdas, las contrae…", explica junto a Noelia Torrecilla, una joven alumna cantaora que es su fan número