Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de este crucificado. 1 Corintios 2:2 Señor Dios, padre de todos nosotros, bendice nuestra comunidad en el nombre de nuestro Salvador Cristo Jesús. Que tu Espíritu lleve a cabo lo que nosotros los hombres somos incapaces de hacer, para que experimentemos fuerza y alegría y algo de la eternidad, y que podamos hacer frente a la vida con todo su mal, pena y sufrimiento. Porque tú nos has llamado a ti; en espíritu, alma y cuerpo somos de otro mundo más alto que este mundo terrenal y transitorio. Queremos mantenernos fieles al mundo más alto, para que tu alabanza brote de un corazón y una voz unidos, y que el nombre de Jesucristo brille en nosotros y nos indique el camino a todo lo verdadero y eterno. Amén. Artículos recientes de Plough Christoph Friedrich Blumhardt Dios: ¿vivo o muerto? Dios no está muerto. ¡Dios vive! Es el principio, pero también es el fin. Leer J. D. Peabody ¿Qué hacer con un Jesús muerto? ¿Podemos soportar la verdad del cadáver, empapado en sangre y manchado de sudor, de un Salvador asesinado? Leer