Death Fight Forever #1 y 2, de Andrew MacLean y Alexis Ziritt

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Edición original: Death Fight Forever 1 y 2 USA (Laser Wolf Attack/Image Comics, 2026)Guion: Andrew MacLeanDibujo: Alexis ZirittColor: Alexis ZirittRotulación: Lyndon RadchenkaEdición: Erin MacLeanFormato: Comic-book. 32 páginas. 3,99$ c/uUna lucha sin fin«Die! Scum!»Una de las cosas interesantes de las editoriales independientes es su capacidad para ofrecer historias fuera de lo común, por apostar por cosas que otros no harían. El caso de Image es muy especial, al ser más publicadora que editora deja mucho peso en los autores, todo a nivel creativo y bastante a nivel económico para bien y para mal, pero si uno consigue meter ahí el hocico puede llegar a convencerlos de publicar auténticas marcianadas. Cosas que por su mera apariencia no son para todos los públicos pero que si se hace un esfuerzo nos puede llegar a sorprender muy gratamente.En esta línea llevaba un tiempo con ganas de echar el guante a los primeros números de Death fight forever precisamente porque los autores ya me asombraron con sus anteriores propuestas, refrescantes en guion y más aún en dibujo, además con dos cosas que llegaron a España gracias a su calidad y a la probablemente arriesgada apuesta de los editores de aquí, pero también propuestas que fueron muy bien acogidas por la crítica.El primero de ellos es el más conocido. Andrew MacLean nos presentó la serie Head Looper, una aventura muy peculiar con un dibujo muy interesante y que acaba de anunciar su regreso, y la miniserie ApocalyptiGirl, ambas publicadas por Norma. Aquí ejerce de guionista y creador mientras que el dibujo recae sobre Alexis Ziritt, del cual aquí vimos Space Riders, editado por Gigamesh, un cómic espectacular, extraño y con ramalazos muy punk mezclado con psicodelia, un dibujo muy curioso con un color potentísimo.Con estos dos elementos a cargo de un nuevo cómic era inevitable acercarse, solo que desde aquí he preferido esperar al segundo número para tener una visión algo más completa, pues Death fight forever es una miniserie de cinco números en los que Ziritt solo se encarga de estos dos primeros, luego pasa a manos de Al Gofa el tercero, Sam McKenzie el cuarto y Erwin Papa el último.Resumiendo, que como persona que disfrutó como un enano con aquellos Space Riders, vine aquí buscando ese dibujo y ese color característico de Ziritt y es lo que me he encontrado. Aún con el tono diferente de la serie, su estilo está ahí marcando el ritmo, con una narrativa muy buena y unos personajes con los que se hace desde el minuto uno. Aunque la serie se ambiente en unos supuestos años noventa, el ochenterismo está a niveles elevados en el apartado gráfico, sumando el colorido lisérgico que le da un punch importante. Es curioso cómo ambos son dibujantes diferentes, MacLean es mucho más limpio y los diseños son suyos, aquí se ve que hay un punto de encuentro importante entre ambos, puede que por lo bien que representan estos mundos tan locos o quizás por su manera de retorcer referentes clásicos. Por mi parte, me quedo con ganas de ver qué proponen el resto de dibujantes en los próximos capítulos, pero con estos dos me doy por satisfecho.Con respecto a la historia podemos decir tres cuartos de lo mismo, te lo venden con una estética parecida a la de los beat’em up de finales de los ochenta (el Double Dragon era lo primero que se me venía a la mente cuando supe de este proyecto) y eso es exactamente lo que dan.Tenemos a Bash Biggle, uno de los Biggle Brothers, como uno de los protagonistas. Un hombre fornido, con camiseta de tirantes, pantalones vaqueros y una bandana roja que sujeta sus melenas. Lucha del lado del ejército al mando de Thunderfang, un tigre antropomorfo creado tiempo atrás por MacLean, que pelea contra Lord Slyther y su banda, al más puro estilo Cobra versus G.I. Joe. Pero también tenemos a la Sargento Marla Mendoza, líder de las Copz pero bajo el mando de Lord Slyther. De alguna manera ambos se convertirán en un tipo de criaturas cósmicas, eso se avanza en la primera página de la historia, y parece que este será su relato. Un relato lleno de peleas, disparos y explosiones.Si queremos verosimilitud desde luego que este no es el sitio, solo hay que ver la viñeta en la que unos helicópteros se llevan un templo azteca volando. Es una macarrada llena de tópicos pero que sorprende por sus locuras. Absurdamente divertida y atrevida, es decir, exactamente lo que esperaba de ella.Es un cómic muy de nicho, no es para todos ni pretende gustar a todos, pero tampoco engaña, con la sinopsis y la portada uno ya sabe si esto es lo suyo, y en caso de que tengas ese sentimiento puedes lanzarte a por él sin miedo. Se puede ver como un tributo nostálgico, como una crítica exagerada, como una bizarrada o como todo ello al mismo tiempo, pero lo que no se puede negar es que está lleno de sensaciones fuertes y que los artistas han puesto mucho sentimiento en él. En definitiva, te lo pasas muy bien con algo ya visto pero enfocado de forma muy diferente. Lo mejor• El dibujo.• El macarrismo que destila.Lo peor• Que será complicado ver algo así editado por aquí.