Nunca falla. Cuando llega el buen tiempo muchas personas aprovechan para cortarse o arreglarse el pelo, además de buscar looks más frescos por el calor y la exposición al sol. Muchas peluquerías han aprovechado estos días de Semana Santo, especialmente los festivos a partir del Jueves Santo, para tomarse unos días de descanso, por lo que este lunes retomarán su actividad y, probablemente, con un aumento de la demanda y citas pendientes acumuladas. El cliente llegará y pagará un precio aparentemente completo por el servicio. Sin embargo, la realidad es que ese importe debe repartirse entre diferentes gastos y obligaciones fiscales antes de que el negocio obtenga su ganancia real. O lo que es lo mismo, el dinero que entra por la caja no es sinónimo de beneficio neto, lo cual ha querido poner de manifiesto Aarón Romero, dueño de una peluquería valenciana, a través de su cuenta de TikTok. Aarón Romero ha querido enseñar a sus seguidores su caso concreto. Explica que en su peluquería cobran 21 euros por el corte de pelo. En cambio, una parte del dinero recibido se destina a impuestos. El propietario ha de asumir unas cargas fiscales que reducen de manera significativa lo que queda finalmente disponible para el negocio. «Lo primero, el IVA. De estos 21 euros, 3,64 euros no son míos», explica en primer lugar Aarón Romero en su perfil de TikTok . «Entonces, se me queda 17,36 euros de beneficio bruto, pero espera, que llega el IRPF, el impuesto por mi trabajo. Si facturo una media normal, Hacienda se lleva 4,17 euros más, entonces me quedarían 13 pavos», señala. Aunque, continúa, «a esto quítale luz, local, agua, cuota de autónomos...». Por lo que, desde su experiencia, asegura que «emprender en España es igual a compartir con el Estado». En consecuencia, llama a la reflexión a sus seguidores y a los clientes de las peluquerías. «De los 21 euros, Hacienda se queda el 30% y 13 euros me los quedo yo para pagar gastos, así que la próxima vez que te vayas a quejar de los precios, haz este cálculo».