Ubuntu 26.04 LTS Beta llegó hace unos días con un pequeño cambio que ni siquiera mencioné en la noticia que le dedicamos al lanzamiento, pero que no ha tardado en levantar cierta polémica: el aumento de los requisitos mínimos de sistema. Según las notas oficiales, Ubuntu requiere ahora más recursos que Windows 11 para funcionar. Al menos, sobre el papel.El dato ha llamado la atención por sí solo, pero muy especialmente porque supera a los requisitos del sistema para Windows 11, no en general, pero sí de manera específica: mientras que Microsoft apunta un mínimo de un procesador de doble núcleo a 1 GHz y 4 GB de RAM, la próxima versión de la distribución Linux requiere un procesador de doble núcleo a 2 GHz y 6 GB de RAM. Eso sí, a nivel de almacenamiento la diferencia es mayor, pero a favor de Ubuntu, que solo pide 25 GB de espacio, frente a los 64 GB de Windows.El dato de la polémica, sin embargo, se reduce a la memoria: el salto de los 4 a los 6 GB de RAM parece haber sorprendido a algunos. Sin embargo, y como suele suceder habitualmente, la realidad es bastante menos llamativa de lo que parece. Porque sí, Ubuntu ha subido el listón… pero no ha cambiado nada relevante. No es la primera vez que hablamos de ello, pero que no se diga.En resumen, no ha cambiado nada porque los requisitos mínimos, tanto en Windows como en Linux, llevan años siendo poco más que una referencia técnica para instalar el sistema, no para usarlo con garantías. Y esto no es nuevo. De hecho, es bastante viejo, y es que en el contexto del escritorio actual, hablar de 4 GB de RAM como base funcional hace tiempo que dejó de tener sentido, salvo que las circunstancias acompañen o que no exista otra posibilidad.Como ya señalamos en su momento, los 4 GB de RAM se han quedado muy atrás y, en la práctica, 8 GB de RAM son el punto de partida real para una experiencia decente. ¡Ojo! Para una experiencia decente, ni siquiera óptima. El motivo es tan evidente como que el software ha cambiado. El sistema en sí puede arrancar con menos, pero basta abrir un navegador web para que cualquier optimización teórica se venga abajo. Y ese es el uso principal de la mayoría de usuarios.Que Ubuntu pase de recomendar 4 a 6 GB como mínimo no es, por lo tanto, un endurecimiento real de requisitos, sino un ajuste más honesto para con la situación actual. Otra vez: sigue siendo un mínimo, no una recomendación para una experiencia fluida. Tampoco en distribuciones con entornos de los denominados ligeros, porque los cuellos de botella son iguales para todos.Para que quede claro: ¿quieres instalar una distro Linux en un procesador de hace un cuarto de siglo, con 1 GB de memoria RAM o incluso menos, menos espacio de almacenamiento del que gastarías para instalar un videojuego indie y que todo vaya medianamente bien? Puedes hacerlo, incluso con menos recursos, siempre y cuando sea para gestionar cuatro archivos, usar un editor de texto sencillo, escuchar un MP3… Pero olvídate de abrir un navegador y usarlo con normalidad, porque el castillo de naipes se desmorona por sí solo.Y aquí es donde entra la comparación con Windows 11, que en muchos casos —o así lo he leído por ahí— se ha planteado en términos de “Ubuntu ya pide más que Windows”. Es cierto sobre el papel, cabe repetir, pero engañoso en la práctica: Windows 11 puede instalarse con 4 GB, igual que Ubuntu podría… pero en ambos casos la experiencia será limitada, cuando no tortuosa. El problema no son los requisitos oficiales, sino la brecha entre estos y el uso real.Una cosa no quita la otra: Linux sigue siendo una opción válida para alargar la vida de equipos antiguos, pero con límites lógicos. Tan importantes como la tarea a la que se vaya a destinar el equipo en cuestión. La variedad de opciones de Linux, además, lo hacen mucho más adecuado para estos casos que Windows… Pero Ubuntu no juega en esa liga. Ubuntu juega en primera división, con todo lo que ello conlleva.Así que no, Ubuntu no se ha vuelto más exigente de la noche a la mañana. Simplemente se ha ajustado a una realidad que lleva tiempo ahí: el escritorio moderno necesita más recursos de los que muchos siguen tomando como referencia, y que en pleno 2026 no se sostiene.La entrada Ubuntu sube sus requisitos por encima de Windows 11… pero no ha cambiado nada es original de MuyLinux