Samsung se saca un as de la manga: el Galaxy S27 Pro se uniría a la familia el año que viene según una filtración

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Llevamos muchos años viendo a Samsung presentar sus teléfonos de gama alta en grupos de tres, pero esa rutina podría acabar pronto. Una nueva filtración originada en Corea del Sur apunta a que la futura familia Galaxy S27 estrenará un cuarto modelo, copiando exactamente la misma distribución de catálogo que Apple utiliza con sus iPhone.Tal y como ha adelantado la publicación coreana ETNews, este nuevo dispositivo llegará a las tiendas bajo el apellido Pro. La filtración explica que este terminal heredará casi todas las especificaciones del modelo Ultra, pero con un recorte físico muy evidente al prescindir por completo del lápiz óptico, dejándolo exclusivamente para el aparato superior.Galaxy S27 Pro: un rumor a largo plazo sin características confirmadasHay que tomarse esta información con bastante cautela porque estamos hablando de un teléfono que no saldrá hasta el año que viene. Resulta muy precipitado asimilar un cambio tan grande cuando acabamos de comprobar las diferencias reales entre los recientes Galaxy S26 y S25, donde vimos que la marca prefiere mantener evoluciones bastante más conservadoras.Al faltar todavía un año y medio para su presentación oficial, no tenemos absolutamente ningún dato sobre el hardware interno. Desconocemos qué procesador utilizará, la capacidad real de su batería, las dimensiones de la pantalla o la configuración exacta de las cámaras, dejando todo el dispositivo en un misterio sin cifras reales que podamos analizar.El único detalle que desliza el informe original es la supuesta inclusión de una pantalla de privacidad integrada. Curiosamente, la filtración asegura que heredará esta función de oscurecimiento directamente de un hermano mayor que ni siquiera existe todavía en el mercado, restando bastante solidez a un rumor que ahora mismo carece de respaldo oficial.Meter un cuarto teléfono en la ecuación obliga a reajustar los precios de toda la familia. Si repasamos el actual catálogo de dispositivos lanzados este año, vemos que apenas queda espacio libre en los escaparates para colocar un terminal que cueste casi lo mismo que la versión superior pero perdiendo varios componentes por el camino.Tener una opción intermedia suele ser buena idea, pero también genera bastantes dudas. Un cambio tan repentino plantea el problema de si los usuarios entenderán de forma natural la existencia de un cuarto teléfono o si acabará desorientando a unos compradores que ya están muy acostumbrados a manejar solo tres opciones al renovar su móvil.