Un bonito burraco berreón de Murteira, que se movió en los primeros tercios, abrió la tarde de los banderilleros. Ofreció los palos Escribano a Colombo y El Rafí y se abrió un atracón de pares y pares, buenos, algunos muy, regulares y malos, también los hubo muy. Basar la corrida en lo que podría ser el aperitivo en una comida resta los platos principales, y eso, que en el final de la Feria de Pascua , hubo cosas que contar. Al público le gusta, o por lo menos le entretiene, y eso siempre hay que valorarlo, como hay que valorar igualmente la decisión de los toreros de lucir a los ejemplares de la divisa portuguesa. Sorprendió para bien Raphael Raucoule,... Ver Más