Anthropic ha decidido meter tijera en una de las ventajas que más estaban aprovechando muchos usuarios avanzados de Claude. A partir de ahora, las suscripciones de Claude Code ya no cubrirán el uso de herramientas de terceros como OpenClaw, una plataforma muy popular para montar agentes y flujos automatizados alrededor del modelo. Quien quiera seguir usándolo de esta forma tendrá que pasar por caja aparte.La decisión empezó a aplicarse el 4 de abril a las 12:00 del Pacífico y, según la propia compañía, no se quedará solo en OpenClaw. Anthropic ha dejado saber que esta política afectará a todas las herramientas externas que permiten usar Claude como motor de asistentes, automatizaciones o entornos más complejos de los productos oficiales de la marca.Más control, más coste y menos libertad fuera del ecosistema de AnthropicLa explicación oficial es bastante directa. Boris Cherny, responsable de Claude Code, ha dicho que las suscripciones de Anthropic no estaban pensadas para el patrón de uso que generan este tipo de herramientas externas y que la empresa necesita gestionar su crecimiento de una forma más sostenible. En otras palabras, OpenClaw y similares consumen demasiados recursos para seguir entrando dentro del precio habitual.Eso deja a muchos usuarios con dos opciones. O bien pagar por el nuevo sistema de uso extra facturado aparte, o bien recurrir a una clave de API y asumir ese coste desde otro lado. Anthropic ha intentado suavizar el golpe ofreciendo un crédito puntual equivalente al precio mensual de la suscripción y también reembolsos completos para quien no quiera seguir. Pero el mensaje de fondo no cambia: usar Claude fuera del ecosistema oficial será más caro. We’ve been working hard to meet the increase in demand for Claude, and our subscriptions weren't built for the usage patterns of these third-party tools. Capacity is a resource we manage thoughtfully and we are prioritizing our customers using our products and API.— Boris Cherny (@bcherny) April 3, 2026 La decisión llega, además, en un momento delicado. Hace poco Anthropic presumía de mejoras en Claude y de iniciativas para atraer más usuarios, como el aumento temporal de límites de uso o nuevas funciones visuales para trabajar mejor con datos. Por eso este giro se siente especialmente brusco para parte de la comunidad.También llama la atención el contexto. El creador de OpenClaw, Peter Steinberger, ya trabaja en OpenAI, y ha criticado bastante la medida. Según él, Anthropic retrasó la subida una semana, pero no cambió de idea. Su lectura al respecto es clara: la empresa estaría intentando cerrar la puerta a herramientas abiertas al mismo tiempo que refuerza sus propias soluciones internas.En el fondo, lo que está pasando aquí va más allá de OpenClaw. Es otro ejemplo de una tensión que cada vez se ve más en la IA, ¿qué cosa? Que las compañías quieren crecer, atraer desarrolladores y parecer abiertas, pero cuando el coste de uso se dispara, muchas acaban levantando muros alrededor de sus productos. Anthropic no es la primera en hacerlo y seguramente no será la última. Pero en el caso de Claude, duele especialmente porque esa flexibilidad con terceros era, precisamente, uno de sus mayores atractivos..embed-error { padding: 1rem; background-color: #ffebee; border-left: 4px solid #d32f2f; margin: 1rem 0; }.embed-error p { margin: 0 !important; color: #d32f2f !important; }