Japón lleva décadas enfrentando una realidad que muchas otras naciones preferirían no ver: una población que envejece a toda velocidad y muy pocos jóvenes para reemplazar a quienes se retiran.Y ante ese panorama, los japoneses han apostado fuerte por una solución que, aunque todavía está en desarrollo, empieza a tomar forma concreta: los robots con inteligencia artificial.Una demografía que asusta — y obliga a actuarLos números son contundentes. En 2024, Japón registró apenas 720,988 nacimientos, la cifra más baja en la historia moderna del país y la novena caída consecutiva en número de bebés nacidos por año.Al mismo tiempo, hay más de 36 millones de personas mayores de 65 años, lo que equivale al 29.3% de toda la población.Y lo más alarmante es que esa proporción va a seguir creciendo. Para 2045 podría alcanzar el 36.3%. Dicho de otra forma: uno de cada tres japoneses será adulto mayor en menos de 20 años.El sector de cuidados es el que más lo resiente. En diciembre de 2024, había solo un solicitante de empleo por cada 4.25 vacantes disponibles en enfermería y cuidados geriátricos. En el resto de la economía, esa proporción es de 1.22. O sea, la diferencia es brutal.«Apenas estamos aguantando el golpe», reconoció Takashi Miyamoto, director de Zenkoukai, una empresa operadora de residencias para adultos mayores. «En 10 o 15 años, la situación va a ser realmente grave. La tecnología es nuestra mejor oportunidad.»AIREC: el robot que quiere ser cuidadorEn un laboratorio de la Universidad Waseda, en Tokio, ocurre algo que hace un par de décadas hubiera parecido imposible.Un robot enorme — 150 kilogramos de peso — se inclina suavemente sobre un hombre recostado, le apoya una mano en la rodilla, otra en el hombro, y lo gira con cuidado sobre su costado.Se llama AIREC. Y ese movimiento que acaba de hacer no es trivial: es exactamente la maniobra que se usa para cambiar pañales o prevenir úlceras en pacientes postrados. Un trabajo que hoy miles de cuidadores hacen a mano, varias veces al día, con un desgaste físico enorme.Pero AIREC no se queda ahí. También puede ayudar a una persona a sentarse, ponerle los calcetines, doblar ropa, preparar huevos revueltos… cosas cotidianas que para un adulto mayor con movilidad reducida pueden ser todo un reto.Su creador, el profesor Shigeki Sugano — también presidente de la Sociedad de Robótica de Japón —, es claro sobre la urgencia:Dada nuestra avanzada sociedad envejecida y la caída de la natalidad, vamos a necesitar el apoyo de los robots en la atención médica, los cuidados geriátricos y la vida cotidiana.No todo es humanoides: la tecnología que ya funciona hoyAIREC es impresionante. Pero todavía no está listo para trabajar en una residencia real. Sugano calcula que no llegará a instalaciones de enfermería hasta alrededor de 2030, y su precio inicial rondará los 10 millones de yenes — unos $67,000 dólares. No exactamente accesible para cualquier geriátrico.Mientras tanto, la tecnología que sí está en uso hoy es más discreta… pero igual de útil.En algunas residencias de Tokio ya operan sensores de sueño colocados bajo los colchones, que monitorean las condiciones de descanso de los residentes sin que nadie tenga que levantarse a hacer rondas nocturnas. Eso solo ya representa un alivio enorme para equipos con turnos agotadores.También hay robots más pequeños — con cara de muñeco y ojos grandes — que acompañan a los adultos mayores cantando canciones pop o guiándolos en ejercicios suaves, mientras el personal humano atiende otras tareas más urgentes. No reemplazan a nadie, pero sí ayudan.El gobierno pone el dinero — y la presiónEsto no es solo un proyecto universitario aislado. El gobierno japonés lleva años invirtiendo en robótica para el cuidado geriátrico, y recientemente ha intensificado ese compromiso.En 2024, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar actualizó su marco de «Campos Prioritarios para el Uso de Tecnología Robótica en Cuidados de Larga Duración», ampliándolo para incluir soporte para ejercicio funcional, asistencia alimentaria y apoyo a personas con demencia.Y para acelerar su adopción, el gobierno asignó casi 30,000 millones de yenes — más de $200 millones de dólares — en subsidios durante el presupuesto de 2025.La hoja de ruta es ambiciosa. Para 2030, se espera tener robots capaces de realizar tareas domésticas y cuidados de bajo riesgo.Para 2040, extender su uso a hospitalidad, limpieza del hogar, enfermería y algunos procedimientos médicos. Y para 2050… algo que suena casi poético: robots que funcionen como «compañeros» para los adultos mayores, capaces de comunicarse con palabras y con el tacto.Fuente: AInvestThe post Japón apuesta por robots con IA para cuidar a sus adultos mayores y salvar su economía first appeared on PasionMóvil.