Islandia perforó por accidente una cámara magmática y lo que parecía un desastre terminó revelando una de las ideas energéticas más ambiciosas del planeta
En 2009, un pozo geotérmico en Krafla alcanzó magma a solo 2,1 kilómetros de profundidad. Años después, los científicos creen que aquel error podría acercarnos a una forma mucho más potente de energía geotérmica.