El mundo empieza a perder la cuenta de las veces que Donald Trump ha amenazado estos días con abandonar la OTAN y dejar en la estacada a sus aliados europeos por negarse a seguirlo en su mal planificada aventura bélica en Irán. Y especialmente porque han restringido el uso de las bases militares en territorio europeo —no solo España, también Francia, el Reino Unido o incluso Italia han puesto límites o condiciones al uso de esas instalaciones o prohibido sobrevolar su espacio aéreo a aviones militares con destino a Oriente Próximo— para una guerra de la que ni fueron advertidos. Son tantas las amenazas del presidente estadounidense que su par francés, Emmanuel Macron, le advirtió esta semana: “Si cada día se pone en duda el compromiso, se vacía de contenido”. Seguir leyendo