El encuentro internacional ha reunido a más de 600 especialistas, en su mayoría procedentes de Latinoamérica, en torno a los últimos avances científicos y clínicos en el ámbito de la urología funcional y suelo pélvico. Tal y como ha emitido el Gobierno andaluz, en esta edición, el centro sevillano ha ejercido como representante andaluz, llevando la voz de la comunidad autónoma a un foro de referencia internacional. La participación española se ha completado con otros tres especialistas procedentes de Cataluña, Canarias y Castilla. Al hilo, dicho congreso está consolidado como un «espacio de referencia para el intercambio de conocimiento multidisciplinar y la actualización profesional», con un programa académico de «alto nivel» que combina «teoría avanzada con la demostración y aplicación de tecnologías de última generación». En este contexto, el jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario de Valme, Pedro Blasco, ha participado como ponente en dos sesiones científicas de especial relevancia y en espacios selectos integrados en sesiones plenarias. La primera de ellas, bajo el título 'Incontinencia de esfuerzo: ¿fácil de resolver o no?', abordó desde una perspectiva editorial los principales retos en el manejo de esta patología. Durante su intervención, analizó «aspectos clave» como la técnica quirúrgica, la necesidad de estandarización de procedimientos, el correcto diagnóstico y la importancia de la toma de decisiones compartidas con el paciente. Como conclusión, ha destacado que, si bien la técnica quirúrgica puede ser razonablemente accesible en su aprendizaje y desarrollo, la mayor complejidad reside en la adecuada indicación del tratamiento y en la consideración de las expectativas y satisfacción de los pacientes. Asimismo, presentó un vídeo demostrativo sobre la estandarización de las cirugías desarrolladas en el hospital sevillano, poniendo en valor la experiencia acumulada del centro. Finalmente, la segunda ponencia, titulada 'Microbioma y bacteriófagos', se centró en las terapias emergentes y en el «papel creciente» del microbioma vesical en la comprensión y abordaje de las infecciones urinarias. En este sentido, se puso de relieve la necesidad de incorporar este conocimiento en la práctica clínica para hacer frente al desafío global de la resistencia a los antibióticos, «abriendo la puerta a estrategias terapéuticas más personalizadas y eficaces».