Tras recibir más de 200 informes de testigos presenciales, la NASA notificó este lunes que el brillante bólido verde que surcó el cielo de los estados de California, Arizona y Nevada la noche del domingo, fue un meteorito que entraba a la atmósfera. Según la información, el cuerpo celeste se desplazaba a una velocidad aproximada de 5.630 kilómetros por hora, recorriendo poco más de 93 kilómetros antes de desintegrarse sobre la comunidad de Calflax.