EE. UU. quiso asfixiar a la industria china de chips y SMIC responde con cifras récord

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Estados Unidos ha hecho lo imposible para frenar el avance tecnológico de China con restricciones, vetos y límites a la exportación de maquinaria clave para fabricar semiconductores. Una de las empresas más golpeadas por esa estrategia ha sido SMIC, el gran fabricante chino de chips. Pero lejos de hundirse, la compañía ha seguido creciendo y ya puede presumir de resultados que dejan claro que el plan de aislamiento no ha salido exactamente como Washington esperaba.La historia en sí no es nueva. SMIC lleva tiempo bajo presión por las sanciones estadounidenses, que han bloqueado su acceso a las máquinas más sofisticadas del mundo y han frenado sus planes para fabricar los chips más potentes de última generación. Aun así, la compañía ha logrado hacerse fuerte en el mercado interno chino, apoyándose en la fabricación de componentes más sencillos pero fundamentales, que son los que realmente dan vida a los coches modernos, los electrodomésticos y casi cualquier objeto conectado.SMIC crece pese al bloqueo y China refuerza su apuestaLos números más recientes muestran bastante bien ese equilibrio entre presión y resistencia. En el cuarto trimestre de 2025, SMIC ganó 172,85 millones de dólares, un 60,7% más que un año antes, mientras que sus ingresos subieron un 12,8% hasta los 2.490 millones de dólares. Además, la propia empresa confirmó que seguirá ampliando su capacidad para atender la demanda local, aunque ya avisa que esa expansión puede presionar sus márgenes durante este año fiscal.Eso encaja con algo más amplio. China lleva tiempo acelerando el ritmo en semiconductores, no solo en fabricación, sino también en materiales, proveedores y nuevas líneas tecnológicas. De hecho, ya hemos visto cómo el país está avanzando con propuestas tan llamativas como chips de IA fotónicos que prometen ser muchísimo más rápidos en tareas concretas.En paralelo, SMIC sigue siendo una pieza central de esa autosuficiencia. Los últimos informes señalaron que durante el mes de noviembre de 2025 la compañía estaba beneficiándose del tirón interno y del esfuerzo chino por sustituir importaciones.No todo son victorias, pero el golpe no ha sido definitivoEso no significa que SMIC haya salido indemne. Las sanciones siguen pesando, sobre todo en la carrera por los chips más avanzados. La propia compañía ha reconocido en el pasado que depende de un número muy limitado de proveedores globales para materiales, software y equipamiento clave, y que su nivel tecnológico aún va por detrás de gigantes como TSMC.Aun así, el balance general es difícil de ignorar. El objetivo de Estados Unidos era frenar el ascenso de la industria china de chips. Lo que ha ocurrido, al menos de momento, es que China ha redoblado su apuesta y SMIC ha respondido con expansión, mayor producción y resultados sólidos.Puede que todavía no esté al nivel de los líderes mundiales en procesos punteros, pero la idea de que el bloqueo iba a dejar a China fuera del juego ya no encaja con la realidad. SMIC no solo sigue viva… está creciendo a pasos agigantados.