La guerra en Irán que Donald Trump ve “casi terminada” no deja de extenderse. Casi un mes después de que Estados Unidos lanzase la ofensiva, junto con Israel —al matar al líder supremo, Ali Jameneí, en una oleada de bombardeos—, este sábado sumó un nuevo actor: los rebeldes hutíes de Yemen, con el lanzamiento de sus primeros misiles contra Israel. Es el enésimo signo de escalada y caos, con un futuro incierto. Seguir leyendo