Ellos suelen definir esas desagradables situaciones siempre, siempre, les toque padecerlas o les toque protagonizarlas, como lances de las carreras, así son las carreras, estas cosas pasanpero lo cierto es que no todos, o muy pocos, reconocen haberse equivocado en esos lances. Lo que ocurrió ayer, nada más iniciarse la carrera al sprint’ del Gran Premio de EEUU, en Austin, es el típico pique, me pasas, te la devuelvo, mal medido por parte del más grande, de Marc Márquez, del nueve veces campeón del mundo.Seguir leyendo....