3 razones para ver ‘Te van a matar’, la película de terror de la que todo el mundo habla

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Te van a matar, que se estrena esta semana en España, tiene una premisa que comienza por parecer absurda, exagerada y hasta simplemente un disparate. Una mujer armada hasta los dientes se infiltra en un culto satánico escondido dentro de un hotel de lujo. Todo, para evitar como puede y más con agallas que con habilidad, un sacrificio humano. De modo que Asia Reaves (Zazie Beetz) es el centro absoluto de este caos. Desde el comienzo, el personaje impone una energía física que parece sostener todo el proyecto. El prólogo la muestra huyendo bajo la lluvia de la violencia doméstica, dejando atrás a su hermana menor. Es una escena cargada, incómoda y efectiva, que promete un trasfondo emocional con peso real. Diez años después, esa herida sigue abierta, aunque la película parece más interesada en usarla como excusa que en explorarla. Con todo, la película de Kirill Sokolov mezcla de manera apropiada mucho de Kill Bill con John Wick. Por lo que tiene mejores ideas que solo ser una explosión de escenas sangrientas. Lo interesante es que Te van a matar podría conformarse con ser un puñado de referencias a películas más complejas e icónicas, pero es mucho más ambiciosa que eso. El escenario principal, el hotel The Virgil, no intenta ocultar sus intenciones. El nombre remite directamente a Virgilio, guía en el infierno de La Divina comedia, pero la película no se molesta en construir metáforas sutiles. Aquí todo es explícito: decoración oscura, símbolos satánicos y una atmósfera que grita “peligro” desde cada rincón. Por lo que el verdadero impacto de la película no reside en contar una historia muy conocida (un asesino imparable en busca de venganza) de forma original. Y lo logra. Un personaje poderoso para ‘Te van a matar’Uno de los puntos más interesantes de Te van a matar es no sucumbir a la tentación de sobreexplicar, subrayar o brindar excesivo contexto a su historia. Por lo que cuando Asia llega al hotel haciéndose pasar por empleada, el relato conecta su pasado con su presente sin demasiadas explicaciones.Así que la primera noche dentro del hotel marca el tono que la película parece querer sostener. Asia es atacada por un grupo de figuras encapuchadas con máscaras grotescas, y la respuesta es inmediata: violencia sin pausa. Machetes, armas improvisadas, sangre que salpica con entusiasmo casi caricaturesco. La puesta en escena se acelera con movimientos de cámara agresivos, zooms repentinos y una banda sonora que recuerda al western italiano. Una mezcla de referencias que van desde Dario Argento hasta Quentin Tarantino de manera elegante, inteligente y visualmente interesante. De hecho, parte del éxito de Te van a matar es ser visceral, exagerada y, durante unos minutos, rabiosamente entretenida. Todo en medio de un escenario que va con rapidez desde la acción a un escenario sobrenatural con una habilidad que resulta sorprendente. La trama de Te van a matar tiene la suficiente osadía para jugar con todos sus elementos y enlazarlos entre sí, sin parecer apresurada, caótica o confusa. Una misión que cumplir. Asia está decidida a rescatar a su hermana, ahora interpretada en su versión adulta por Myha’la. Pero para eso, primero debe descifrar qué se esconde en el hotel The Virgil, un laberinto narrativo, con reglas, rutas y secretos. El argumento de Te van a matar logra construir la sensación de que el lugar en que ocurre la acción es mucho más que un espacio. También es otro enemigo a vencer. Uno que se vuelve más complejo, elaborado y retorcido gracias a la capacidad de la historia para brindarle un cierto toque mitológico.Por lo que el recorrido de Asia se vuelve un descenso progresivo hacia algo más oscuro, más peligroso. Para lograr una atmósfera semejante, el director utiliza referencias claras a Quentin Tarantino. Especialmente en el uso de la violencia estilizada y los estallidos musicales que acompañan ciertos momentos clave. También hay una clara influencia de Timur Bekmambetov en la forma en que la acción se fragmenta y se acelera visualmente. Juntos, ambos puntos de vista acerca de la acción se hacen cada vez más elaborados, complicados y bien construidos. También, dotan a Te van a matar de una personalidad curiosa. La película puede ser tanto una cinta de terror como una de acción pura. Pero la trama equilibra ambos puntos de vista para convertir la odisea de Asia en una especie de electrizante versión de la venganza llevada a un último extremo. También hay guiños a Oldboy de Park Chan-wook, particularmente en ciertos encuadres y en la idea de una violencia convertida en espectáculo. En especial, una vez que la película se convierte en una osada mezcla entre un escenario sangriento que se sumerge de todo en muertes extravagantes y horrores de pesadilla.‘Te van a matar’, sin miedo al ridículoClaro está, uno de los elementos más interesantes de Te van a matar es su capacidad para ser tanto absurda (casi rozando lo ridículo) como siniestra. Por lo que plantea su historia de formas extravagantes, sin temer cruzar la línea del humor y el absurdo. De hecho, puede ser rara, incluso juguetona dentro de su violencia. Escenas en conductos de ventilación, desplazamientos por espacios imposibles y secuencias que rozan lo surrealista aportan un tipo de energía siniestra y exaltada.Más intrigante todavía es la forma en que la película indaga en sus villanos. Tanto Kevin (Tom Felton, de la saga Harry Potter) como Sharon (Heather Graham) son algo más que antagonistas. A la vez, son siniestros giros acerca de lo que el mal puede ser dentro de una historia que se vuelve más oscura y retorcida a medida que avanza la trama. Más singular aún, que permite a los actores crear personajes que se convierten en temibles más por lo que esconden que por lo que muestran. Para su singular final, Te van a matar deja claro que, aunque su apuesta por lo singular no siempre tiene éxito, sí tiene la osadía de sorprender. Un punto que se convierte en el mejor de la producción. Seguir leyendo: 3 razones para ver ‘Te van a matar’, la película de terror de la que todo el mundo habla