Un menor y su abuela cayeron en un torrente de lluvia en la ciudad rusa de Majachkalá, cuando intentaban cruzar la calle, y este empezó a ser arrastrado con rapidez por la corriente. Un transeúnte lo vio y corrió de inmediato a auxiliarlo, sacándolo de aguas turbulentas. El estado de emergencia por las inundaciones fue declarado en la urbe después de fuertes lluvias que azotaron la zona.