Llegaba Jorge Martín con ganas de ser el piloto dominador de los sábados que había sido. El que recuperara la estela de campeón que lo había llevado al título en 2024. El que olvidara por fin un 2025 de dolores, lesiones y operaciones que se alargó también en el inicio de este curso. Y se marcha del Gran Premio de las Américas con un premio triple: triunfa en la esprint, por delante de Peco Bagnaia y Pedro Acosta, se convierte en nuevo líder y recupera la sensación de piloto campeón. «Estoy supercontento. Es la primera vez que logro una victoria aquí en MotoGP. Ha sido increíble. No pude disfrutar la carrera en los dos últimos años. Nunca he ganado una carrera así, en la última vuelta. Volver a ganar una esprint me anima muchísimo», se expresaba eufórico el madrileño después de superar a Pecco Bagnaia en una curva 12 dificilísima. Tanta la alegría que en su garaje se pasó de las manos en la cabeza por un susto en un adelantamiento, a las manos en la cabeza para celebrar la locura desbordaba de este triunfo. Tanta la alegría que el propio piloto terminó destrozando su moto: un puñetazo de rabia hizo añicos la cúpula; y en la celebración a caballito en la vuelta de honor acabó por los suelos. Da igual. Es nuevo líder. Todo valía para recuperar al mejor Martín, después de un 2025 tan complicado por las lesiones. Es su decimoséptimo triunfo en esprint, el mejor de los sábados de nuevo; y primera desde Malasia 2024. «No pensaba ganar la carrera, pero sí un podio. He visto que Bezzechi iba un poco más lento que yo, y cuando se ha caído lo he intentado. No suele ser mi estrategia esa de ir a por todas, que lo mío es más coger la línea, pero lo hemos hecho y otra habilidad desbloqueada», comentó después. También se cayó Marc Márquez , pero no hubo ni un ápice de sonrisa en su garaje, cerrado a cal y canto en cuanto se terminó la carrera. Porque llegaba el ilerdense a Austin, a su jardín, dominado este circuito de forma insultante durante una década. Pero este Márquez de 2026 ha pasado por tantas cosas en los últimos tiempos que admitía su realidad: «Me encanta Austin, pero no he ganado desde hace cuatro años». Así que tocaba arriesgar, salir a por todas a intentar recuperar ese territorio tan suyo. Sin embargo, le duró poco el intento, en la segunda vuelta intentó adelantar a Fabio Di Giannatonio y se lo llevó por delante. Venía de un fin de semana con buenas y no tan buenas noticias. Una caída el viernes le recordó que las sensaciones de este principio de curso con la Ducati no son las mejores. Aun así, es Márquez, y después de ese resbalón, fue el más rápido de todos, y la sexta posición en la pole de la esprint. Está teniendo pericia, ganas y velocidad, pero no constancia, lo que sabe que puede asegurarle un Mundial de alegrías como fue el del año pasado. A diez vueltas no se dio tiempo de pensar, aceleró cuanto pudo desde el inicio y, a lo Márquez, se situó tercero, en pugna directa con Di Giannantonio. El italiano recuperó el puesto de podio, pero apenas unos instantes, lo que tardó el español en encontrar un hueco imposible por el que colarse. En ese adelantamiento no se llegaron a tocar, pero Márquez perdió el control de la moto al intentar levantarse y acabó en el suelo. Y el italiano con él, que no pudo sortearlo a tiempo. Por delante, Pecco Bagnaia seguía sin oposición, aunque con un ojo pendiente de Bezzechi y, sobre todo Jorge Martín. El madrileño pugnó desde la primera vuelta por esas primeras posiciones que lo impulsaran en la clasificación, tan cerca del liderato que ansiaba ese plus de energía para arañar los máximos puntos posibles. Presionó y presionó el madrileño desde el inicio porque los italianos apretaron muchísimo. El de Aprilia también lo hizo, estirando su capacidad de aguante y de precisión para superar a Joan Mir y a Pedro Acosta para ponerse en posición de podio. Pero quería más, podía más por primera vez en mucho tiempo. Y Bezzechi notó la tensión que le llegaba por detrás. El líder del Mundial se equivocó a tres vueltas para el final y acabó también resbalando sobre el asfalto. Y podía haberse quedado ahí Martín, una segunda posición que ya le daba la primera posición del Mundial, pero no quiso desperdiciar esta oportunidad en la que se sentía otra vez campeón. En la última vuelta, adelantamiento a lo grande, soltando la moto y frenando a última hora para superar a Bagnaia. Triunfo, euforia, caballito fallido y a por la siguiente. En estas diez vueltas alocadas también se cayeron Joan Mir, Alex Rins, Toprak Razgatlioglu, Diogo Moreira y el líder Marco Bezzechi. Continuaron en carrera los dos españoles, e incluso Márquez, pero no pudo llegar a los puntos. Este domingo lo intentará de nuevo en la carrera larga.