La IA no tendría que rebelarse para cambiar el destino de nuestra especie. Bastaría con volverse tan eficiente que el ser humano empiece a desaparecer del sistema sin que nadie dispare una sola bala

Wait 5 sec.

Un experto en inteligencia artificial ha planteado un escenario extremo, pero inquietantemente coherente: una humanidad cada vez menos necesaria en un mundo automatizado hasta el punto de colapsar demográficamente. No por una guerra de máquinas, sino por una sustitución lenta, estructural y casi invisible.