Para aquellos provocadores que aseguran que tanto da Gobierno de derechas o izquierdas, la guerra de Irán evidencia que los paños calientes propuestos por unos y por otros no son iguales ni a la hora de valorar el conflicto ni en las recetas para enmendar sus efectos. La derecha defendió desde el primer momento la justificación del ataque estadounidense contra un régimen iraní detestable que había reprimido protestas internas con miles de muertos. Seguir leyendo....