El intimismo es un estilo peligroso para quien lo cultiva con poco talento y menos vergüenza, como van a tener la desdicha de comprobar en los próximos párrafos, porque se corre el riesgo de caer en el relato de batallitas sin el menor interés. Tiene su miga conocer a una hermandad en la Feria, o sea, pero es que a los sevillanos heterodoxos les pasan cosas muy raras. El 'ingegnere' Camillo Ruggeri, fotógrafo aficionado con ojo de artista, me regaló una instantánea en la que estoy con mi padre y un bombón helado en la puerta de una caseta. Debía de ser aún la década de los setenta, porque es que era de verdad un mico, y es más que... Ver Más