Iker Jiménez ve el comportamiento de los políticos en el Congreso de los Diputados y dice lo que muchos piensan: «Parece una taberna»

Wait 5 sec.

La sesión en el Congreso de los Diputados del miércoles estuvo fuertemente marcada por un ambiente cargado de tensión. El debate sobre la postura de España ante la guerra entre Irán e Israel derivó en un cruce de reproches entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP). Sánchez reivindicó la postura de España frente al conflicto internacional y lanzó una crítica directa al líder popular: «Callar ante una guerra injusta e ilegal no es prudencia ni lealtad, es un acto de cobardía y complicidad». Asimismo, defendió que el país «no va a ser cómplice ni de agresiones ilegales, ni de mentiras disfrazadas de libertad. No esta vez, no mientras yo sea presidente del Gobierno». «España hoy, afortunadamente, es una referencia internacional en defensa de la paz y del derecho internacional», manifestó con orgullo. Desde la oposición, Feijóo respondió con dureza, recordando la aparición de la cara de Sánchez en una nota pegada a unos misiles iraníes que prometían ser lanzados contra Israel. «Todos los que les dan las gracias: las organizaciones terroristas de Hamás y Hezbolá, los secuaces de Maduro... Le falta el aplauso del régimen norcoreano», recriminó. «Le resumo nuestra posición: no a la guerra y no a usted », sentenció el mandatario popular. Este nuevo intercambio entre los dos líderes generó en Iker Jiménez un profundo rechazo hacia el panorama político actual. «Así está el patio. La sensación es muy clara. En lo nacional. En lo internacional. El lío, la acusación... ¿Desde cuando el in crescendo?», planteó. Desde su programa 'Horizonte', el periodista recordó que el Congreso ha presenciado siempre debates intensos, pero no con estos tonos: «Hemos visto grandes oradores… claro que había disputas, pero era la casa un poco de todos los españoles». Por último, reconoció estar sorprendido ante la situación y desconocer cuándo y cómo se ha llegado hasta este punto que, en su opinión, es bochornoso: «¿Hay un momento donde esto se quiebra o qué? Porque esto parece ya la taberna del tío Honorio».