El Banco de Bogotá anticipa que el gasto primario estará entre $20 billones y $30 billones por encima de la previsión del Gobierno.Foto: Imagen generada por IA Gemini y PresidenciaA pesar de que la posición fiscal de Colombia para 2026 muestra señales de ser mejor que la registrada en 2025, el panorama financiero de la Nación no dejará de ser desafiante, según el análisis de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.El informe destaca que, aunque se anticipa un ligero alivio, el déficit fiscal total podría superar el 6 % del PIB este año debido a las altas presiones de gasto derivadas de una mayor ejecución presupuestal y un contexto de ingresos tributarios que aún no logran el protagonismo necesario.Fuente: Banco de Bogotá.La lectura que hace la entidad financiera sobre la actualización del Plan Financiero coincide con la visión del Gobierno en cuanto a un escenario económico razonable para 2026.Factores como los precios del petróleo podrían jugar a favor de la actividad económica y las arcas públicas, pues mientras el Gobierno proyecta un precio promedio del barril Brent de US$59,2, otras fuentes sugieren que podría situarse cerca de los US$79 o incluso superar los US$100, lo que favorecería el recaudo tributario asociado al sector.Mientras el MinHacienda calcula recibir un billón de pesos adicionales producto del aumento en los precios del petróleo porque aumentaría el recaudo asociado a las retenciones de renta del sector petrolero, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) sugieren un ascenso de hasta $4 billones, incorporando efectos directos e indirectos de los precios del crudo en el recaudo.Un punto destacado por el Banco de Bogotá es que, por primera vez en tres años, la meta de ingresos de la Nación se considera razonable, pues el Ministerio de Hacienda ajustó a la baja su expectativa de recaudo para 2026 hasta los $322,3 billones (16,1 % del PIB), una cifra que el Banco de Bogotá considera acorde a la realidad tras años de proyecciones excesivamente optimistas basadas en arbitramientos de litigios o eficiencias de la DIAN que no se materializaron.Fuente: Banco de Bogotá.Sin embargo, la entidad advierte que la expectativa de gasto primario del Gobierno es poco creíble. Sus cálculos anticipan que el gasto público sin intereses de deuda estará entre $20 billones y $30 billones por encima de la previsión de Hacienda, después de restar otros $16,3 billones que el Gobierno debería recortar por la caída de la ley de financiamiento y la suspensión de la emergencia económica.Esta brecha mantendría elevado el déficit fiscal primario, el cual se estima que se ubicará entre el 3 % y el 3,6 % del PIB, similar al del año pasado, que cerró en 3,5 % del PIB ($65,7 billones) y fue superior a las proyecciones del Gobierno, que eran de 2,4 %.Ante este escenario, el Gobierno cree que enfrentará necesidades de financiación por un total de $155 billones; sin embargo, a esta cifra faltarían sumar los $20 billones o $30 billones que puede que le falten al ejecutivo según su plan de gasto.En consecuencia, la entidad espera que la colocación de títulos de tesorería (TES) se mantenga alta durante todo el año, con un cupo de emisión que asciende a los $85,25 billones este año, de acuerdo con las declaraciones del director de Crédito Público, la mayor parte por subastas ($60 billones).Además, debido a las dificultades para tramitar deuda externa en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, los expertos anticipan que los recursos se conseguirán principalmente en el mercado interno, apoyándose en la estrategia de canjes de títulos de corto plazo (TCO) por TES, lo cual permite que el límite de endeudamiento interno no sea una restricción operativa para cubrir el faltante.Fuente: Banco de Bogotá.—