Nuria enfiló por primera vez el reducto, con sus bengalas rojo cardenalicio, con sus silencios, con su bullicio, con su tumulto a los pies de la Catedral de Jerez, en la barriga de su madre. Hace 26 años ya de aquella vez nonata. Luego vinieron 19 años consecutivos como hermana nazarena de La Viga. Falleció su madre y no volvió