La lesión de Raphinha ha sumido a técnicos, auxiliares, ejecutivos, directivos y aficionados del Barcelona en un estado de entre el enfado y el horror, por el momento en que ha llegado, con todo en juego para el club y nada, en cambio, para el equipo en el que se lesionó. Seguramente, los únicos que no se han mosqueado son los compañeros del delantero, muchos de ellos implicados asimismo en la puga por una plaza en el Mundial del próximo verano. Maldito parón de selecciones, dicho sea de paso.wf_cms.rss.read_more]]>