El Gobierno aprobó el pasado viernes un Real Decreto-ley que permite a los inquilinos prorrogar su contrato de alquiler dos años más, con la renta congelada salvo una actualización máxima del 2% anual, esquivando subidas que en algunos casos podrían alcanzar el 50%. La norma, publicada en el BOE el 21 de marzo y en vigor desde el día siguiente