La visita oficial a Berlín del presidente sirio, Ahmad al Sharaa, era percibida en Alemania como muy controvertida. No en vano, al Sharaa fue en su día aliado con la red terrorista Al-Qaeda, y la milicia sucesora Hayat Tahrir al-Sham. Pero el canciller alemán, Friedrich Merz, no ha tenido reparos en extender la alfombra roja, dado que se trata de una figura imprescindible para dar cumplimiento a una de sus principales promesas electorales: el regreso de los refugiados. El anterior gobierno mantuvo contactos muy discretos al respecto con el gobierno sirio, para favorecer el inicio de las deportaciones, pero evitando la imagen de negociaciones o acuerdos con interlocutores demasiado cercanos al grupo yihadista sirio Hayat Tahrir al Sham (HTS), que... Ver Más