Los motores del crecimiento no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales: CEESP

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Este año inició con un escenario de bajo crecimiento económico y alta inflación, poniendo en riesgo la recuperación económica, advierte el sector empresarial mexicano.TE PUEDE INTERESAR: Brigadas de rescate trabajan entre lodo y galerías inestables para localizar a cuatro mineros en SinaloaPero observa que esta preocupación aumenta cuando se considera un posible impacto en los precios de las gasolinas y otros productos como consecuencia de los elevados precios del petróleo, lo que podría elevar aún más la inflación y con ello deteriorar el bienestar de los hogares mexicanos.De ahí que, señala el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), en su análisis semanal, el hecho de que por sí ya se anticipaba un comportamiento a la baja, “significa que la expectativa de un mayor debilitamiento se fortalece”.Agrega que las estimaciones de crecimiento no son muy favorables, toda vez que “los motores del crecimiento no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales”.El organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) reconoce que durante el último trimestre de 2025 la actividad económica dio señales de una modesta mejoría, propiciando que las expectativas de crecimiento se corrigieran ligeramente al alza; aunque dicho comportamiento respondió a un inesperado repunte de la economía en octubre anterior, resultado de un incremento mensual de 4.2% en la industria de la construcción, para posteriormente retomar una tendencia a la baja.“A partir de entonces, la economía en general ha mostrado un magro dinamismo, en el que de noviembre a enero reportó dos meses con variaciones mensuales negativas. De esta manera, la actividad económica inicia el presente año con un resultado negativo, al mostrar una caída de 0.9% durante enero, porcentaje que incluso superó la estimación oportuna del INEGI que preveía una disminución de 0.2%”, señala en su documento.El hecho es que ya se anticipaba un comportamiento a la baja, lo que significa que la expectativa de un mayor debilitamiento se fortalece, dice el CEESP, situación preocupante frente a los posibles efectos provenientes de la revisión del T-MEC y del conflicto bélico en Irán.Tras lo anterior, sostiene que la intranquilidad aumenta cuando la estimación oportuna del INEGI considera que en febrero pasado, la actividad económica creció apenas 0.1%, con lo que incluso si en marzo se observara un aumento secuencial de 0.5%, “el comportamiento trimestral de la economía podría ser negativo, con un avance anual por debajo del medio punto porcentual.Y si bien en la primera quincena de marzo se observó un incremento considerable de la inflación de 0.62%, la más alta para la misma quincena desde 1998, para ubicarse en 4.63%, a la iniciativa privada preocupa que algunos factores que propiciaron esta alza “se mantengan más de lo esperado”.Así, “evidentemente las expectativas de crecimiento no son muy favorables, sobre todo frente al debilitamiento de la inversión como consecuencia de elevados niveles de incertidumbre, mayor precarización del mercado laboral que fortalece la informalidad y un consumo que no termina de consolidar su avance. En general, los motores del crecimiento no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales”.The post Los motores del crecimiento no mejoran su desempeño frente a la falta de estímulos reales: CEESP first appeared on Ovaciones.