Las urnas dejaron este martes en Dinamarca un panorama complejo para la primera ministra, Mette Frederiksen, que recuerda la trama de la popular serie danesa 'Borgen'. Su Partido Socialdemócrata se revalidó como fuerza más votada en las elecciones parlamentarias celebradas este martes, aunque con el peor resultado desde 1901. Obtuvo un 21,9% de los votos, más de 10 puntos por delante de la segunda formación, el Partido Socialista Popular (SF), con 11,6%, y 11 más que el primer clasificado del lado derechista, el Partido Liberal, con 10,2%, que a su vez cosechó su récord a la baja histórico. Pero eso no le garantiza el tercer mandato al que aspira. Frederiksen, a sus 48 años, ha demostrado que es una líder que no se arruga ni ante Donald Trump. Ahora deberá negociar a múltiples bandas. Dinamarca, con seis millones de habitantes incluidos los de Groenlandia y las islas Feroe, se encamina a una formación de gobierno que podría ser prolongada y en la que se otorga un papel clave para el sexto clasificado, los Moderados, con un 7,7%. Es el partido del ex primer ministro y actual titular de Exteriores, Lars Fokke Rasmussen, un político astuto y tenaz, que se coloca en el fiel de la balanza entre los dos grandes bloques tradicionales, el rojo o izquierdista y el azul o derechista.Seguir leyendo....