Los científicos alertan: la cotorra argentina se extiende sin control por España amenazando cultivos y zonas rurales

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Una invasión que empezó en jaulas domésticas amenaza con colonizar el campo español. Las cotorras argentinas avanzan y los científicos alertan de un escenario crítico si no se actúa.Más del 54% de la propagación de esta especie invasora se debe a liberaciones intencionadasLa expansión de la cotorra argentina en España está directamente ligada a la acción humana y, especialmente, al abandono de ejemplares que fueron adquiridos como mascotas. Un estudio científico advierte de que más del 54% de la propagación de esta especie invasora se debe a liberaciones intencionadas o escapes, una cifra que confirma el papel clave de las personas en un problema ambiental que podría agravarse en las próximas décadas.Un problema con origen doméstico La investigación, publicada en la revista científica The Condor: Ornithological Applications, analiza la expansión global de la cotorra argentina y señala que España es uno de los países más afectados. Durante años, esta especie fue importada de forma legal como animal de compañía. Entre 1986 y 2005 entraron en el país al menos 190.000 ejemplares, lo que sentó las bases de una colonización que hoy resulta difícil de frenar.Un grupo de cotorras argentinas sobre la nieve en un parque de Madrid, España (AFP, 2021) pic.twitter.com/QneWew6wn2— El Jardín de Charles (@CRCiencia) February 1, 2021El estudio pone cifras a una realidad conocida por los expertos, y es que muchas de estas aves fueron liberadas por sus propietarios. Según explica el biólogo Antonio Román Muñoz, de la Universidad de Málaga, un alto porcentaje de personas decidió soltarlas al no poder soportar su comportamiento, especialmente su elevado nivel de ruido. Este patrón ha contribuido a que la especie encuentre nuevas áreas donde establecerse y reproducirse con éxito.Una expansión silenciosa pero constanteAunque la cotorra argentina se asocia principalmente a entornos urbanos, su capacidad de adaptación la convierte en una amenaza potencial para otros ecosistemas. Actualmente, su presencia es especialmente notable en ciudades, parques y zonas periurbanas, donde encuentra alimento abundante y pocos depredadores. En un plazo de unos 20 años, la cotorra podría colonizar áreas rurales Sin embargo, los expertos advierten de que esta situación podría cambiar en los próximos años. Si no se adoptan medidas de control eficaces, la especie podría expandirse hacia zonas agrícolas y espacios naturales, donde su impacto sería mucho más grave. El horizonte que manejan los investigadores es que en un plazo de unos 20 años, la cotorra podría colonizar áreas rurales si su avance no se detiene.Importantes daños en agricultura e infraestructurasLos efectos de esta invasión biológica no son menores. En sus áreas de origen, la cotorra argentina ya ha demostrado su capacidad para causar importantes perjuicios. Se alimenta de cultivos, lo que puede generar pérdidas económicas significativas en el sector agrícola.Artículo relacionadoEstas 2 especies invasoras tienen en jaque al mar Mediterráneo: los expertos alertan de sus impactos en el ecosistemaAdemás, su comportamiento constructivo representa un riesgo añadido. Esta especie construye nidos comunales de gran tamaño que pueden alcanzar los 400 o incluso 500 kilos de peso. Estas estructuras suelen ubicarse en árboles, pero también en torres eléctricas, antenas y otras infraestructuras, lo que incrementa el riesgo de fallos técnicos, cortes de suministro o incluso incendios.La prevención, clave para frenar la invasiónEl estudio insiste en que la prevención es la herramienta más eficaz frente a este tipo de especies invasoras. Una vez que la cotorra argentina se establece en un territorio, su erradicación resulta extremadamente compleja y costosa. Por ello, los investigadores subrayan la importancia de actuar en las fases iniciales de expansión.Una vez que la cotorra argentina se establece en un territorio, su erradicación resulta extremadamente compleja y costosaLas conclusiones del trabajo no solo son relevantes para España. Los datos obtenidos permiten identificar regiones del mundo con alto riesgo de invasión, como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Irlanda, donde aún es posible aplicar estrategias preventivas antes de que la especie se asiente.Los expertos coinciden en que, sin una actuación coordinada que combine regulación, control de poblaciones y concienciación ciudadana, la situación podría empeorar de forma significativa en las próximas décadas. Frenar la expansión de esta especie es un reto de gestión y responsabilidad colectiva.Referencia de la noticiaRomán-Muñoz, A., et al. (2026). Global patterns of invasion in the monk parakeet (Myiopsitta monachus): The role of human-mediated pathways. The Condor: Ornithological Applications, 127(3), duaf035.