El estadounidense de 41 años se coronó campeón en el Houston Open y celebró entre lágrimas el quinto título de su carrera en el PGA Tour.Fue su primero título en seis años y una batalla ganada en la guerra contra el trastorno de estrés que sufre debido a la cirugía."Encontraron algo en el cerebro y mi vida cambió para siempre", contó en la entrevista que lo liberó y le permitió empezar a sanar.